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Cuenca: expectativas que matan

Cuenca: expectativas que matan

Hay ciudades que no querés que te las estropeen hinchando tus expectativas con grandes palabras y descripciones grandilocuentes. Sabía, por cultura general y por murmullos constantes en las salas de los hostels, que Cuenca era una ciudad encantadora; pero evité a toda costa hacerle caso a las reseñas pomposas y las cascadas de alabanzas de quienes habían pasado por ella. Las expectativas puede matar hasta a la ciudad más bonita del mundo. La mente es muy poderosa y la postal que dibujas en tu mente seguramente sea difícil de igualar; así que intenté no fantasear mucho sobre la llamada Atenas del Ecuador.

Cumplir años durante un viaje

Cumplir años durante un viaje

Dicen que cumplir años durante un viaje trae buena suerte, no sé quién lo dijo pero seguramente un viajero o una agencia de viajes como ¡estrategia de marketing! Sea cuál sea el origen de este augurio, para mi era muy especial este cumpleaños porque marcaba, de alguna forma, el inicio de una nueva etapa en mi vida. Entonces decidí que, además de seguir disfrutando de este gran viaje por Sudamérica, me iba a mimar un poquito ese día.

Olón: Un remanso de paz en la Ruta Spondylus

Olón: Un remanso de paz en la Ruta Spondylus

Cuando le pregunté a los ecuatorianos sobre las mejores playas de la Ruta Spondylus, todos coincidieron en dos destinos: Canoa, al norte del país y Olón, ubicada al sur y muy cerca a la archifamosa “Montañita”, al pie del océano Pacífico. Como yo estaba en Puerto López cuando tomé la decisión de continuar por la zona de playa y un viaje a Canoa implicaba retrodecer sobre mis pasos hacia el norte, opté por hacer una breve parada en el pueblo de Olón.

Puerto López más allá de su playa

Puerto López más allá de su playa

Hay ciudades de las que te enamoras a primera vista, otras a las que adoras sin siquiera haberlas pisado y algunas a las que tienes que darles tiempo para que te muestren su mejor cara. Voy a ser sincera: Puerto López a primera vista me decepcionó. Llegué a la pequeña ciudad costera y la encontré superpoblada, embarrada, con la playa sucia, agua revuelta y marrón… y encima el clima no ayudó a esta sensación inicial: nubarrones que por la tarde se deshicieron en un fuerte chaparrón que duró horas. ¿Quién fue que me recomendó la playa de Puerto López?

Pícardia ecuatoriana para llegar a Puerto López

Pícardia ecuatoriana para llegar a Puerto López

No tenía la menor idea del día que era, sólo sabía que esa mañana tenía todas las intenciones del mundo de viajar a Puerto López. ¿Martes?, ¿jueves?, ¿26 de marzo?, ¿11 de abril? ¡¡ni idea!! Ya me había acostumbrado a vivir sin lunes, sin fines de semana ni festivos… hasta que llegué a la terminal terrestre de Guayaquil y el calendario gregoriano me dio en toda la cara: era viernes 3 de abril… ¡estaba a las puertas de la Semana Santa y toda Guayaquil había decidido pasar las vacaciones en la costa! Mis probabilidades de conseguir un asiento en un autobús ese mismo día se redujeron a un 1% cuando descubrí la descarada técnica ecuatoriana de “saltarse la cola”.