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Charlas con extraños conocidos

“La felicidad solo es real cuando es compartida”, confesaba Alex Supertramp, parafraseando a Tolstoi, en la película Hacia Rutas Salvajes.

Estar sin compañía durante un viaje en solitario es una decisión que se toma a consciencia, e incluso muchas veces es difícil conseguirlo. Lo cierto es que una viaja sola para asegurarse de que no lo estará en ningún momento.

Compañeros de viaje - Sudeste Asiatico

Compañeros de viaje – Sudeste Asiatico

Clive Staples Lewis (quizá lo conozcas por su obra: Las crónicas de Narnia) escribió en Los cuatro amores que “La amistad surge fuera del mero compañerismo cuando dos o más compañeros descubren que tienen en común algunas ideas o intereses o simplemente algunos gustos que los demás no comparten y que hasta ese momento cada uno consideraba que era su propio o único tesoro, o su cruz”.

Cuando anuncias en tu casa o a tus amigos que dejarás tu vida, tal y como la conocen, para ir a recorrer el mundo, sueles recibir desaprobación traducida en un “levantamiento de ceja”, alguna frase que pone en duda tu cordura y hasta desmayos de la “abuela” que se pregunta por qué le das “esos disgustos”.

Pero cuando comienzas a viajar te cruzas con gente de todas las edades y nacionalidades, posiblemente con una historia muy diferente a la tuya pero que, como tú, decidieron vivir su sueño, y piensas: “¿cómo, tú también? yo pensaba que era la única”. Ves reflejado en esa(s) otra(s) persona(s) lo que hasta ese momento era TU “tesoro o tu cruz”. De repente no estás ni te sientes sola. El mero hecho de encontrarte con alguien que viaja es suficiente muchas veces para crear una unión que dará pie a una charla con un extraño al que sentirás que conoces más que incluso a amigos y familiares. Un extraño conocido. Un extraño cercano. Un extraño que es un igual. Los viajeros somos una raza aparte. Somos la raza que decide no resignarse y abandonamos nuestro pequeño refugio y abrazamos la incertidumbre que genera salirse del camino “oficial”.

Compañeros de ruta - Sudeste Asiático

Compañeros de ruta – Sudeste Asiático

Las decenas -e incluso cientos- de extraños que se han cruzado en mi camino, entendían mejor que nadie mi necesidad de viajar a pesar de que no siempre coincidían las motivaciones. El lazo creado por el simple hecho de compartir la fascinación por los viajes y de estar “solos y fuera de nuestra zona de confort” nos unía en una especie de familia adoptiva en la que prevalecía, principalmente, la camadería, la solidaridad y la empatía. El habernos encontrado en el camino nos daba la libertad -y posibilidad- de elegirnos como compañeros de viaje, pero sin las expectativas ni obligaciones que supone comenzar un viaje juntos desde el principio.

Los templos, los paisajes, la rutina de la no rutina, los largos trayectos en autobus, las horas muertas en el aeropuerto, las confusiones… nada de todo eso tiene a veces mayor relevancia sin las personas que forman parte de esos momentos y que enriquecen la experiencia.

Compañeros de viaje - Sudeste Asiatico

Compañeros de viaje – Sudeste Asiatico

La verdadera magia del viaje son esas genuinas y espontáneas charlas con gente que una va conociendo de forma natural. No todas las charlas y “compañeros circunstanciales de viaje” son relevantes, pero otros simplemente te marcan profundamente y te cambian para siempre. No todas las personas con las que estableces una conexión son viajeras, a veces son locales que se interesan por tu cultura, tu historia o tus motivaciones. Pero cada persona que pasa por tu vida deja una marca y eso es lo que hace que todo el viaje haya valido la pena.

 

Este post se lo dedico a todas aquellas personas que se han cruzado en mi camino y han formado parte de mi viaje aunque más no sea por unas pocas horas, en algún rincón del planeta…

Gracias a quienes me han echado un cable cuando un cajero automático se “tragó” mi tarjeta de crédito a las 4am, recién llegada al aeropuerto de Ho Chi Minh, y me pagaron el taxi hasta mi hotel.

Gracias a quienes me hospedaron en sus casas y a quienes compartieron un “mate” conmigo en Filipinas.

Gracias a quienes me han prestado sus baños en momentos de necesidad 😉

Gracias a quienes me han rescatado en medio de una selva, cuando perdí el rumbo.

Gracias a quienes me han ayudado a conseguir mi visado para Myanmar.

Gracias a quienes, con toda su paciencia, aguantaron mis mañanas sin café.

Gracias a quienes me enseñaron a identificar diferentes constelaciones desde las playas de Tailandia.

Gracias a quienes recordaron que era vegetariana y escogían únicamente sitios veggie-friendly para cenar.

Gracias a quienes me hicieron sentir única y especial.

Gracias a quienes me han sacado una fotografía en algún monumento porque yo viajaba sin trípode.

Gracias a quienes han compartido un vuelo / autobús / tren / tuk-tuk / camello / elefante / bote / barco / kayaK /ferry etc. conmigo.

Gracias por esas charlas trasnochadas en trenes de medio pelo.

Gracias a quienes han compartido su agua caliente para que yo pudiera disfruar de un café de sobre.

Gracias a quienes apagaron las luces del dorm antes de marcharse.

Gracias a quienes me han quitado de la mano las púas y el veneno de un erizo de mar… ¡con un pedazo de coral seco!

Gracias a quienes me regalaron libros para mis momentos de larga espera.

Gracias a quienes me han ayudado a llegar al hotel cuando me lastimé la rodilla y era incapaz de caminar un metro.

Gracias a quien me acompañó hasta el hospital en Mui Ne cuando pensé que había contraido malaria.

Gracias quienes se “apiadaron” de mi cuando hacía dedo en Phnom Penh, bajo una lluvia torrencial, en medio de la noche y me llevaron al hotel.

Gracias a quienes hicieron de GPS, guiándome cuando me perdía (que era el 99% del tiempo).

Gracias a quienes me regalaron secretos, confidencias y me hicieron sentir alguien importante en sus vidas.

… (la lista es larga, eterna).

Gracias a todos… ¡mis viajes nunca hubieron sido lo mismo sin todos y cada uno de vosotros!

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2 pensamientos sobre “Charlas con extraños conocidos

  1. Almudena

    Enhorabuena Vero!! No pude decirtelo en las jornadas de grandes viajes en Madrid, pero queria decirte que eres un claro ejemplo de que hay que seguir lo que te diga el corazon. Muchas gracias por ese momento que compartiste con todos nosotros, tanto tu como el resto de viajeros me llenasteis de energia para cumplir mi sueño y comerme el mundo!
    Espero que nos volvamos a cruzar por el camino 🙂
    Un abrazo

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Muchísimas gracias Almudena por tus palabras y por el apoyo… ¡no sabes lo nerviosa que estaba antes de la charla! jejeje Te mando un fuerte abrazo y te deseo muchos viajes y grandes experiencias! 🙂

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