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Cuando la naturaleza es poesía: Quilotoa

Incrustada en medio de los Andes ecuatorianos se encuentra la ciudad de Latacunga. La capital de la provincia de Cotopaxi es más visitada por su proximidad al Parque Nacional Cotopaxi y al volacán Quilota que por los encantos de sus calles coloniales. A mi personalmente no me enamoró la ciudad, pero sin duda tuvo un momento de esplendor dado que es conocida como “Latacunga, Pensil de los Andes” o “Latacunga Romántica”.

Tejados, torres y cúpulas en Latacunga

Tejados, torres y cúpulas en Latacunga

Aunque hay diferentes teorías sobre el origen del nombre Latacunga, uno de los más aceptados es el que proviene de la lengua Quichua y que significa “dios de las lagunas”.

Calles de Latacunga

Calles de Latacunga

Pero yo no estaba allí para quedarme encerrada en la ciudad, quería subir al volcán Quilotoa y desde esos 4000 metros de altura inspirarme en el lago en su cráter. Si os preguntáis, igual que yo en su momento, de dónde proviene el agua, os cuento que proviene del deshielo de los glaciares y está tan cargada de minerales que su color es verde aturquesado con un deje amarillo en los bordes por el azufre.

Entrada para bajar al lago del volcán Quilotoa

Entrada para bajar al lago del volcán Quilotoa

Pero antes de llegar al volcán, vale la pena una especial mención al camino hacia el Quilotoa desde Latacunga: un camino que zigzaguea por parte de la cordillera de los Andes y te regala unas increíbles vistas como esta:

Paisaje camino al Quilotoa

Una vez en lo más alto del volcán, nada te prepara para lo que a continuación descubrirás: altas paredes repletas de misterios y leyendas, imponentes antes la inmensidad y responsabilidad de ser parte de la espina dorsal de América del Sur. Permanecer unos instantes dentro del cráter te envuelve de su energía y su empinado camino hacia el lago te invitan a sufrir, temer, sudar, concentrarse en la respiración, en el momento y confiar en el entorno.

Mujeres desde el mirador en la cima del cráter del Volcán Quilotoa

Mujeres desde el mirador en la cima del cráter del Volcán Quilotoa

Caminito que lleva hasta el lago Quilotoa

Caminito que lleva hasta el lago Quilotoa

“Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores; en flor se han convertido la negra ala del cóndor y de las aves pequeñas. Es el mediodía, estoy junto a las montañas sagradas; la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanza su luz a los cielos. La vida de mil plantas que cultivé en siglos, desde el pie de las nieves hasta los bosques donde tienen sus guaridas los osos salvajes”.

Traducción del harawi-haylli José María Arguedas

Vistas del lago Quilotoa

Vistas del lago Quilotoa

Vistas al lago Quilotoa

Vistas al lago Quilotoa

“Tierra mía sin nombre, sin América, estambre equinoccial, lanza de púrpura, tu aroma me trepó por las raíces hasta la copa que bebía, hasta la más delgada palabra aún no nacida en mi boca”.

Pablo Neruda

Camino para bajar a orillas del lago

Camino para bajar a orillas del lago

Camino para bajar a orillas del lago

Camino para bajar a orillas del lago

Mujer parada frente al lago

Mujer parada frente al lago

Los caballos ayudan a las personas a subir la gran cuesta por 10 dólares

Los caballos ayudan a las personas a subir la gran cuesta por 10 dólares

“Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales: fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles: fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias”.

Pablo Neruda

Vistas del lago

Vistas del lago

Impresionantes vistas

Impresionantes vistas

Este es un paisaje para no hablar, solo contemplar la imponente belleza y fuerza de la naturaleza:

Absolutamente imponente

Absolutamente imponente

Puro arte natural

Puro arte natural

Contemplando...

Contemplando…

PD: Las fotos no le hacen justicia a los colores, recortes y formas del cráter.

 

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2 pensamientos sobre “Cuando la naturaleza es poesía: Quilotoa

  1. Andrés

    Hola, muchas gracias por tu relato. Estaré en Ecuador en un par de semanas más, y me gustaría ir al Quilotoa por el día desde Quito. Tengo dos preguntas:

    – ¿Pudiste llegar al mirador Shalalá? Como entusiasta de la arquitectura me gustaría estar ahí ya que es una obra muy destacada a nivel latinoamericano.

    – ¿Es necesario baja hasta la orilla de la laguna? La verdad es que con esas vistas dan ganas de quedarse en los miradores por siempre.

    Un abrazo y muchas gracias por tu ayuda

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Hola, Andrés! Gracias por pasarte por aquí! La verdad es que no fui al mirador Shalalá, pero dicen que es muy bonito. En relación a bajar a la orilla de la laguna, es opcional. Yo fui en bus público -éramos casi todos turistas en el autobús- y la mitad bajó a la orilla y la otra mitad nos quedamos en la zona alta… así que dependerá de lo que a ti te apetezca hacer. Un saludo y que disfrutes mucho de Ecuador! 🙂

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