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Mi primer día en Asia: descubriendo Kuala Lumpur

– “Señoras y señores, bienvenidos al Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur. La hora local es: 8.20 de la mañana y la temperatura es de 39ºC y la humedad es del 85%. Por su seguridad y confort, por favor permanezcan sentados en sus asientos hasta…”
ESPERA! REPITE ESO POR FAVOR! 39º y 85% de humedad? Dónde estamos, en Atlantis?

Atlantis AsiaEn Madrid hace calor en verano. A veces mucho calor, pero gozamos de un clima seco, lo que ayuda a soportar el verano y no morir en el intento. Volé a Kuala Lumpur en agosto por lo que supuse que el cambio climático no sería uno de los problemas a enfrentar, solo me había preparado para el shock cultural. Me equivoqué. En Kuala Lumpur con esos niveles de humedad sólo podría sobrevivir La Sirenita de Disney. Salir del aeropuerto internacional requiere cierta valentía, y para hacer más fácil mi aclimatación crucé las puertas del aeropuerto hacia el exterior varias veces. Tres minutos dentro, uno fuera. Otros tres minutos dentro, dos minutos fuera. Tres minutos dentro, tres minutos fuera.

Litros de sudor perdidos en mi experimento: 10.

Lo más importante para que el inicio del viaje no sea un completo estrés, es tener reservadas las primeras 2 o 3 noches de alojamiento y haberse estudiado perfectamente la ruta del aeropuerto al hotel. De ahí, todo es cuesta abajo.

KL Sentral, Malasia Asia

Kuala Lumpur “Sentral”, Malasia

Un tren al centro de la ciudad, combinación con un tranvía en un cruce de arterias ferroviarias y en menos de una hora veía la luz del día en pleno corazón de ChinaTown. Miré a mi alrededor y todo parecía caótico. Pero lo que me invadió instantáneamente al pisar la calle, además del aplastante calor, fue un hedor penetrante. ¿Qué era ese olor? ¿Era olor a muerto? ¿Había algo pudriéndose en esa calle?

Haciendo caso omiso al olor y al caos reinante, callejeé por lo que parecía un laberinto de tiendas, casetas y puestos callejeros y después de preguntar a varias personas llegué al hostal. Compartía habitación con otras 7 chicas, aunque a mi llegada no había nadie en el dormitorio. Pregunté por las normas del hotel y me dijeron que la norma principal era no entrar con “Durian”.

– Muy bien, nunca traeré uno al hotel. Pero, ¿qué es el durián?, pregunté

– Una fruta grande, verde y muy maloliente, respondió el recepcionista

Ahhhhh. Eso era el hedor de las calles! No llevaba ni media hora en la ciudad y ya había aprendido algo.

Dejé mi mochila en un casillero, me di una ducha de agua fría -y no por elección- y salí a tener mi primer mano a mano con esa ciudad de Asia.

Cuando llegas a una ciudad totalmente ajena a ti, el primer impulso es ir a buscar algo “conocido”. Para mi, lo único “reconocible” de esa ciudad eran las torres Petronas. En París hubiera ido a buscar la Torre Eiffel y en Nueva York la estatua de la Libertad o el edificio Chrysler. Pero en Kuala Lumpur, lo único que me reconfortaría era ver esas dos moles de cristal y hierro. Así que sin mucha dilación salí en su búsqueda.

Calles de Kuala Lumpur, Malasia Asia

Calles de Kuala Lumpur, Malasia

Nada parecía tener un orden ni una lógica en la ciudad. Después de mucho caminar me resigné y comprendí que la norma era que no había norma. Principalmente la circulación, tanto de automóviles como de viandantes era caótica. Todo valía: los peatones circulan indistintamente por calles y aceras (veredas), cruzan las calles sorteando coches y motoristas sin respetar semáforos ni sendas peatonales, vendedores en puestos callejeros vendiendo falsificaciones de todas las grandes marcas internacionales– mientras la policía se para a preguntar cuánto cuestan-, autobuses que paran donde quieren, cuando quieren y como quieren (si es que paran… ¡subirse a un autobús en marcha puede ser todo un reto!), personas dejando toda su basura en las calles… en esas mismas calles por las que una camina, come y en las que se cocina!!!!

Deambular por las calles era toda una aventura. Al pedir indicaciones a los locales para llegar a cualquier sitio -en esta caso las Torres Petronas- zarandeaban el dedo índice señalando en una dirección… ¡aproximada!

Torres Petronas, Kuala Lumpur, Malasia Asia

Torres Petronas, Kuala Lumpur, Malasia

Las calles de la ciudad forman un bello laberinto en el que, a la vuelta de cada esquina, te puedes encontrar con un estilo cultural diferente y la combinación, a veces esquemática y otras veces más salvaje, de diferentes estilos arquitectónicos con la frondosa vegetación tropical. Los edificios dejan ver su influencia colonial, sus tradiciones asiáticas, toques modernos y posmodernos, con inspiraciones islámico-malayo y todos estos estilos se amalgaman con el verde intenso de la vegetación del lugar. Estos contrastes le dan a la ciudad mucho carácter y una personalidad carismática que hace que olvides el caos en el que estás sumergida.

Me perdí y me reencontré en el mapa varias veces, pero finalmente llegué a mi destino: las Torres Petronas. Me senté en una explanada frente a ellas y las observé por un largo rato. Estaba en Malasia. Oficialmente empezaba mi viaje.

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2 pensamientos sobre “Mi primer día en Asia: descubriendo Kuala Lumpur

  1. Un blog de Palo

    Uahhhh que miedito me has dado!!! 39º ohh my gooooood!!!! Nosotros vamos este verano, bueno en realidad volvermos, porque es el final de nuestra ruta, volvemos desde Kuala Lumpur. Que guay, estoy deseando!

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Jajajaj Si estáis en ruta ya por el SE Asiático no te será un shock! Es que yo viajaba desde Madrid que tiene 0% de humedad y no hacía ese calor! jejejej Ánimos y a disfrutar Malasia! 🙂

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