Sinmapa

El corazón de Bali es verde y sabe a coco

A pesar de haberme tropezado con el temido desencanto en una de las playas de la prometida “tierra de los dioses”, sabía que Kuta no era Bali y Bali era más que una `playa famosa´.
Al despertar de mi segundo sueño en la isla, contemplé desde el balcón de mi habitación, mientras disfrutaba de un riquísimo desayuno, cómo grandes nubarrones color plomo se acercaban peligrosamente a las costas balinesas; y tome esto como excusa perfecta para salir a buscar mi próximo destino en la isla… y quizá mi ansiado paraíso (?).

Escultura de mono en Bali

Escultura de mono en Bali

Viajar es una experiencia sumamente personal, como es también personal el valor que una le añade a un destino en concreto basándose en gustos y expectativas individuales, ya sea por ejemplo que valoramos más un paisaje natural que la riqueza histórica, o la exuberante culura por encima de la exquisita gastronomía… y a veces simplemente cambia nuestra percepción del destino por la gente que allí conocemos. Como dice esa frase hecha: “Lo importante no es el lugar sino la compañía”. Pues eso, a veces dejamos atrás una ciudad con un dulce sabor de boca no tanto por el sitio en sí, sino por la experiencia que hemos vivido allí con la gente que hemos conocido. Sin embargo, les adelanto que Ubud me enamoró no sólo por la gente que allí conocí, también me atrapó por sus colores, las plantaciones de arroz, las cascadas ocultas tras una maleza tupida, por su gente amable y siempre sonriente y claro está: por su increíble cultura.

La isla de Bali, en Indonesia, está muy bien preparada para las necesidades de los viajeros y turistas, tiene una buena infraestructura y un buen servicio de transporte, por lo que no me costó mucho encontrar la manera de dejar atrás Kuta y adentrarme en la capital de la isla. Un par de horas más tarde, después de hacer mi mochila (una actividad que como mochilera harás casi a diario) y el check out en el guest house, estaba de camino en un minibus, al corazón cultural de la isla: Ubud. ¿Quieres mirar por la ventanilla del minibus conmigo y sentir como si estuvieras ahí?… entonces dale al “Play”:

Ubud Bali

Ubud, Bali

Al arribar a la estación de autobuses, comencé el eterno e inevitable trámite de buscar hotel. ¿Qué implica buscar alojamiento cuando una viaja de manera independiente? Implica preguntar en la estación de autobuses -o donde te deje el medio de transporte en el que viajaste- dónde están los hostales y guest houses para mochileros o, en su defecto, si hiciste las tareas y sabes en qué calles se concentran los hostales, preguntar directamente por esa dirección. Una vez que te indican el camino, debes andar, atenta siempre a cualquier señal de “guest house” “rooms available” “hostal” y cada vez que veas uno de estos carteles, entrar y preguntar por precio de habitaciones y SIEMPRE, antes de alquilar una habitación, DEBES PEDIR QUE TE LA ENSEÑEN!!! Si la habitación que te muestran te gusta y tiene un precio que te parece razonable, la alquilas, si no, agradeces y sigues tu búsqueda… que parece tarea fácil, pero bajo las situaciones climáticas del Sudeste Asiático, puede tornarse un poco ardua, a menos que hayas vivido en Atlántida junto a la sirenita y sus secuaces 🙂

Había leído en algunos foros y blogs que la gran mayoría de los guest houses económicos se encontraban sobre Jl. Hanoman, la calle principal. Coloqué bien la mochila en mis hombros y comencé mi búsqueda. Me indicaron vagamente la dirección hacia la que tenía que dirigirme y fui caminando lentamente, mirando los carteles, muchos escritos a mano sobre pedazos de cartón o madera, “guest house”, entré en algunos de ellos pero estaban “full” (completo).

Calles de Ubud, Bali

Calles de Ubud, Bali

En septiembre suele ser normal que los precios de las habitaciones estén por las nubes. Aún así, es evidente que cada año Indonesia se vuelve más caro aún. En relación a los “precios promedio” de alojamiento y comida comentados es las guías del año pasado (Lonely Planet, Rough Guide, etc…) e incluso en foros y blogs de hace 6 u 8 meses, me he encontrado con un abismo de diferencia. Los sitios en los que el año pasado costaban, según las guías, 3€ la noche ahora cuestan mínimo 10€, aunque aparentemente los servicios y la infraestructura no ha mejorado, sino empeorado de acuerdo a lo que describían las guías. Esta es una de las grandes razones por lo que no me gusta aconsejar alojamiento, porque de un año al otro, e incluso de un mes a otro varían tarifas e incluso puede cambiar de dueños y por ende la calidad del servicio… algunos hoteles cierran, otros abren…

Guest house en Ubud

Aquí estamos el casero y yo en la puerta de la habitación en el guesthouse de Ubud

Caminé varios cientos de metros antes de encontrar una casa familiar que alquilaba habitaciones individuales ubicadas en el patio interior de la casa. Me enseñaron la única habitación disponible y como estaba bien de precio decidí quedarme. Justo cuando me estaban entregando las llaves, dos chicas inglesas que acababan de llegar también y estaban dejando sus mochilas en la habitación de enfrente le dijeron al dueño de la casa que esa habitación ellas ya la habían reservado para su compañero de viaje, que estaba de camino. Yo no quería seguir buscando alojamiento, por lo que intenté convencerlas de que me dejaran la habitación a mi, y que su amigo se quedara en la habitación de ellas. En medio del ir y venir de la negociación llega “el amigo” en cuestión, un holandés llamado Martin, que rápidamente me dijo que  la habitación era para él. Me di cuenta de que no serviría de nada intentar quedarme con esa habitación, así que desistí, y justo cuando cogía mi mochila para seguir mi búsqueda de alojamiento, el dueño me comenta que tiene otra habitación disponible, pero que es más bien un “trastero” con una cama… ¡veámosla!, le dije.

Nuevos compañeros de ruta - Ubud - Bali

Nuevos compañeros de ruta – Ubud – Bali

Definitivamente no era la habitación mas bonita que había visto en mi vida, además de la cama la habitación hacía las veces de guarda-de-todo. Tenía cajas, dos armarios con ropa, unas maderas…, pero algo dentro de mí hizo que aceptara la habitación y no fue precisamente la cama dura lo que me había convencido, sino esas tres personas que acababa de conocer las que me engancharon. Sabía que si me quedaba ahí, tendría oportunidad de conocerlas mejor y quizá salir a recorrer la ciudad juntos.

Dejé mi mochila en la “habitación” y salí al patio interior a charlar con los otros viajeros: Martin, Katie y Bekky quienes se habían conocido en una excursión al monte Bromo, en la isla de Java, Indonesia. Al cabo de un rato de intercambiar algunos consejos y anécdotas de viaje, decidimos salir todos juntos a recorrer la capital de la isla. Ubud prometía. Encontramos un restaurante con precios razonables y conexión a internet y allí probé la especialidad de la isla: Gado-Gado, un suculento plato vegetariano que consiste en verduras hervidas servidas con una salsa de maní (peanut/cacahuete), aunque varía mucho el sabor y forma de preparación de un restaurante a otro, como he podido comprobar luego.

Plantaciones de arroz en Ubud

Plantaciones de arroz en Ubud

Una fuerte tormenta nos retuvo más de la cuenta en el restaurante, pero nos sirvió para planear nuestros próximos días juntos y conocernos mejor. Cuando cesó la lluvia salimos a recorrer la ciudad… calles muy tranquilas, repletas de ofrendas a los dioses y templos varios y VERDE MUCHO VERDE. Una de las cosas que mas me ha gustado de la ciudad es que está rebosante de natualeza pura y “cruda”, sin domesticar, completamente salvaje… Para donde una mirara el color predominante era el VERDE.

Por las terrazas de arroz en Ubud, Bali, Indonesia sinmapa.net

Plantaciones de arroz en Ubud

Nos dejamos llevar y guiar por los caminitos de tierra en medio de plantaciones de arroz, disfrutando de la naturaleza, la fauna… y charlando con los personajes que nos encontrabamos por el camino, como por ejemplo un padre con su hijo (no más de 8 años) que nos ofrecieron bajarnos un coco de una de las cientos de palmeras y cortárnoslo para que nos lo bebiéramos!

Cruzando las plantaciones de arroz en Ubud, Bali

Cruzando las plantaciones de arroz en Ubud, Bali

Las plantaciones de arroz de Ubud son increíblemente bellas, extensos paisajes verdes geométricamente dispuestos en hileras que finalizan en cocoteros y selva espesa. Anduvimos por caminos de tierra entre los arrozales pensando que en algún punto podríamos hacer una vuelta en “U” que nos “escupiría” directamente fuera de los arrozales, pero una hora más tarde y varios cientos de metros caminados no veíamos el final del camino… Preguntamos a un hombre que estaba en la zona por el mejor camino de vuelta a la ciudad, y se ofreció a mostrarnos un atajo por el medio de la selva… tuvimos que atravesar pequeños ríos, caminar entre la tupida vegetación e incluso cruzar un puente en ruinas realizado con bambú. La experiencia fue divertidísima!! Un par de cigarrillos y algunas rupias bastaron para agradecer su solidaridad.

Una foto conjunta con el niño del coco y nosotros en Ubud, Bali, Indonesia sinmapa.net

En las plantaciones de arroz de Ubud

Y así fue como nuestro primer día en Ubud fue muy verde y con sabor a coco. En el próximo post les contaré las otras muchas atracciones que ofrece Ubud… ¡Hasta la próxima!

**Perdón por los videos de baja calidad, los hice con una cámara de fotos muy viejita!

Datos útiles

Bus de Kuta a Ubud: 350.000 Rupias (ticket múltiple destino, incluye trayectos: Kuta-Ubud-Padang Bai-Gili Trawangan)
Habitación: 80.000 Rupias/noche
Almuerzo: 28.000 Rupias
Cena: 15.000 Rupias
Coco: 4.000 Rupias

¡Anímate a dejar un comentario! ¿Qué te ha parecido el post?

Print Friendly

4 pensamientos sobre “El corazón de Bali es verde y sabe a coco

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *