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Laberintos de agua: backwaters de kerala

Hay diferentes formas de llegar a Kollam desde Alleppey, pero yo elegí hacerlo a través del laberinto hídrico más conocido de Kerala. Los backwaters son encrucijadas de agua que conectan lagunas, cinco enormes lagos y se nutren de 38 ríos. Si alzas la mirada mientras los surcas muchas veces no ves el horizonte, porque una fina hilera de palmeras enmarca los cauces y tras ella una vegetación densa tiñe todo de verde.

Kerala Backwaters

Como en todo labertinto es fácil confundirse y perderse. El gran entramado de canales cubre una superficie de 900 kilómetros y no hay una línea recta que te saque de ahí. Un viaje –introspectivo o por el mundo- es muchas veces igual: no sabes dónde está el centro ni dónde está la salida… Parece hecho intencionadamente así por sus habitantes, para salvaguardarlos de la vida caótica y frenética que monopoliza el ritmo de vida en el resto del país.

Me adentré en los inextricables pasillos de la “Venecia del este” en Alleppey, conocida entre los locales como “Alappuzha”, donde cogí una embarcación pública para recorrer durante 8 horas esos canales que se ensanchan y se angostan a su merced y te permiten recoger instantáneas de aquellos nativos que dejan transcurrir sus días allí.

Kerala India backwaters barcos

En cuanto el motor se enciende y empiezas a deslizarte por el agua empiezan a bajar las pulsaciones, el ritmo es más pausado… el tuyo y todo a tu alrededor. Se intuye el mar Arábigo al otro lado de esas franjas verdes por el aire salado que respiras y la humedad que te abraza fuerte.

Así como Venecia tiene sus características góndolas, los canales de Kerala están llenos de Kettuvallams que son unas pintorescas casas-barco de unos 30 metros de largo, realizadas en madera y con techos de paja. Aunque hoy son la principal atracción turística de la zona y muchos viajeros dan paseos en ellas o incluso pasan allí la noche, su función original era transportar arroz o incluso se usaron como vivienda-cuartel por la realeza.

barcos kerala Backwaters

Antes de dejar atrás Alleppey nos cruzamos con los entrenamientos de los remeros de las famosas “barcas serpientes” o “Chundan vallams”. Se tratan de unas embarcaciones muy angostitas y de casi 30 metros de largo para correr regatas. Los remeros, concentrados, hicieron caso omiso a nuestra presencia pero aún así el capitán desvió un poco el trazado de nuestra ruta para no interrumpir ni molestar.

No pasó mucho hasta que dejamos atrás la gran ciudad y el comandante comenzó a surcar las diferentes ramificaciones que nos llevaban a conocer un poco más de cerca el estilo de vida de aquellas poblaciones aisladas del mundanal ruido y que se ganan la vida de cosechar arroz y pasan sus días y noches a orillas de los canales. Su rutina diaria es de puertas afuera, lo que te permite espiar su intimidad sin demasiado esfuerzo.

obreros kerala backwater india

Un hombre en medio de una “calva” de la vegetación lee sentado en una silla de plástico un periódico que parece ser más grande que él. Más adelante un hombre solitario prueba su suerte con una caña de pescar. Una mujer lava los cacharros de cocina en el canal mientras otra lava su ropa. Una mujer camina por el estrecho sendero al lado del cauce bajo un paraguas resguardándose del sol. Unos niños juegan con un perro mientras su madre pela lo que parecen ser unas frutas. Los obreros detienen su labor para mirar con curiosidad a los tripulantes de la embarcación que pasa. Al ver mi cámara de fotos “apuntarles” algunos se dan la vuelta pero otros posan orgullosos.

Llevamos unas horas ya deslizándonos en el laberinto y de repente se ensancha hasta parecer un mar. La orilla está tan lejana que a mi vista le cuesta divisarla. Desaparecen así las poblaciones y sus gentes. Tras un buen rato de navegar en lo que parece mar abierto, esa gran masa de agua comienza a angostarse y el capitán tiene que poner en funcionamiento todas sus habilidades para serpentear caminos estrechos.

kerala backwaters redes chinas pesca

El canal se convierte en río y luego se ensancha de nuevo hasta ser un gran lago.Veo a lo lejos lo que parecen grandes cuernos de minotauros. Me pregunto si el mitológico animal se ha multiplicado y ahora están todos agazapados bajo el agua esperando nuestro paso para devorarnos. Pero no. Al acercanos veo que es una larguísima pasarela de redes de pesca china que al vernos comienzan una especie de ola de coloridas redes… se elevan hasta lo más alto para darnos paso y vuelven al agua cuando ya las hemos adelantado. El espectáculo improvisado es extraordinario y los pescadores parecen darnos la bienvenida y a la vez su bendición a nuestro paso.

red pescadores kerala backwater

Durante ocho horas vi pasar delante de mis ojos matrices conformadas por agua, animales, plantas y personas que en su conjunto componían un esquema elocuente y seductor. Los backwaters de Kerala parecen una ensoñación que pretende estirar el camino para que nos tomemos el tiempo de observar, digerir y disfrutar de lo que vemos y sentimos. Una experiencia que intentas que se alargue lo máximo posible porque aunque la disfrutes de forma pasiva –sentada en tu silla en lo alto de una embarcación-, te llena y te conmueve.

patito kerala backwaters

Si, el trayecto hacia Kollam lo podría haber hecho en línea recta, monótona, rápida y predecible. Pero las encrucijadas de agua, como los viajes y la vida, producen misterio y “vértigo” y sirven tan sólo para dilatar lo máximo posible nuestro camino hacia la salida.

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2 pensamientos sobre “Laberintos de agua: backwaters de kerala

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