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Turisteando India

Hasta ahora nunca había visitado India. Y hasta ahora nunca había sido “turista”. La primera quincena de octubre me ha iniciado en ambas cosas. Aquí os dejo algunas reflexiones.

India

Carácter

India: de la ilusión a la realidad

India ha estado en mi lista de países a explorar desde hace muchos, muchísimos años. Pero siempre le he tenido cierto respeto –e incluso miedo (?)- y por ello fui posponiendo visitarla. Pero cuando llega el momento adecuado, simplemente lo sabes.

A principios de 2015, mientras organizaba mi viaje a Sudamérica, me topé con la posibilidad de visitar la India en Octubre, para asistir al festival anual de Durga Puja en Calcuta. La oficina de Turismo de la India quería saber si estaba interesada en formar parte de uno de los festivales más importantes de la región de Bengala Occidental, y yo no dejé pasar la oportunidad.

Cocineros en Calcuta

Cocineros en Calcuta

Desde enero, octubre se veía tan distante como la India misma. Por lo que no pensé en ello hasta que a mediados de septiembre ya tenía un itinerario en la mano. La oficina de Turismo de India me ofrecía, además de Calcuta, la posibilidad de visitar las ciudades de Delhi, Agra, Jaipur (el triángulo de oro) y Varanasi.

Turisteo puro y duro

Como os comenté, nunca había viajado como turista. Es decir: con un itinerario cerrado antes de tomar el vuelo, con hoteles reservados, servicios de guía contratados de antemano y fechas y horarios estrictos. “Siempre hay una primera vez”, pensé y me dejé llevar.

Durante 15 días estuve recorriendo la India en un circuito organizado -no por mi- hasta el último detalle –incluso los recreos para hacer pipí- y, aunque disfruté no tener que pensar cada día en cuestiones tan básicas como: dónde dormir, dónde comer, cómo llegar a tal o cual sitio… sentí, al final del viaje, que poco conocía de la increíble India.

Rezos mañaneros

Rezos mañaneros

Al no tener que “buscarme la vida”, me resultaba más complicado recordar nombres, orientarme en el gran mapa indio o incluso distinguir un fuerte o Palacio de otro. Me di cuenta que, acostumbrada a viajar sola y por libre, echaba de menos lo que me ayudaba a identificar la personalidad a un país y me permitía comprenderlo en mayor profundidad: el contacto con los locales y las largas caminatas por las ciudades explorando rincones fuera de los circuitos turísticos; la libertad de comer en puestos callejeros aprendiendo de la gastronomía local y sus hábitos alimenticios, charlar con los dueños de los locales o simplemente sentarme en una plaza o esquina para ver cómo discurre la vida cotidiana de sus habitantes.

Si me iba de India tras esos 15 días de tour, me quedaría con la miel en los labios y sin la capacidad de describir la auténtica esencia del país o de las ciudades que visitaba.

Hora del almuerzo en Calcuta

Hora del almuerzo en Calcuta

Sin embargo, el turisteo me permitió ese primer acercamiento a la cultura, el tiempo necesario para la transición física y mental y para adaptarme a esta nueva forma de ver, sentir y vivir la vida que tienen los indios.

Quizá ahora comprendo un poco mejor esa frase de Paul Theroux que reza: “El turista no sabe dónde ha estado y el viajero no sabe dónde va”.

El triángulo de oro: el tour estrella de India

Delhi, Agra y Jaipur forman un triángulo en el mapa y están a relativamente corta distancia entre ellos como para hacer un tour de 7 o 10 días accesible para cualquiera. Un viaje organizado a este triángulo de historia y cultura ofrece un acercamiento a uno de los países más diversos de nuestro planeta.

Delhi es un contraste en sí misma y suele ser el comienzo de todo tour al triángulo de oro. Su calles, frenéticas y apocalípticas, encierran gran parte de la historia del país y aún se pueden ver los vestigios de las siete ciudades imperiales que se edificaron a orillas del río Yamuna. Al haber sido una de las capitales del Imperio Mogol, en ella se encuentran varios edificios -declarados Patrimonios de la Humanidad- que ostentan una clara mezcla de los elementos hinuistas e islámicos. Casi todos los tours te incluirán una visita al Fuerte Rojo y la conocida avenida Chandni Chowk (que comienza en el Fuerte), Jama Masjid, la mezquita más grande del país, Raj Gath, donde fue incinerado Ghandi y la Tumba de Humayun, la tumba del segundo emperador mongol.

La instantánea obligada.

La instantánea obligada.

Agra, que también ha sido capital del Imperio Mogol, es conocida principalmente –y únicamente, diría yo- por el Taj Mahal. Esta obra maestra arquitectónica que encierra una historia de amor increíble es, para muchos, la  más poderosa razón para visitar India.

Jaipur con el Fuerte de Amber de fondo

Jaipur con el Fuerte de Amber de fondo

Jaipur es tan –o más- caótica como el resto de ciudades en la India, pero ofrece algunas gemas que hacen que una visita hasta allí valga la pena. El tour te llevará al Palacio de la Ciudad, donde vivían los gobernantes de Jaipur desde el s. XVIII, el observatorio astronómico de Jantar Mantar, el Palacio de los vientos o “Hawa Mahal” y el Fuerte de Amber.

Varanasi, la ciudad sagrada sobre el río Ganges

Los amaneceres en el río Ganges son inolvidables

Los amaneceres en el río Ganges son inolvidables

En muchos tours ofrecen Varanasi como una extensión al triángulo de oro y yo recomiendo reservar varios días para ello. Una escucha decenas de clichés sobre la ciudad pero es recién al poner pie en ella cuando una se da cuenta que esos clichés son inevitables: es una ciudad realmente mágica y llena de energía. Es una ciudad donde la vida transcurre en las calles, pero principalmente en los más de 100 Ghats (escalinatas que bajan al río). Las estrechas y laberínticas calles te obligan a abrirte paso entre cabras, vacas, monos, perros, bicicletas, motos, cientos de vivos y cientos de muertos de camino al crematorio principal a orillas del “Ganga”. Es fascinante vivir unos días en esta ciudad sagrada y cualquier tour que contrates te llevará una tarde/noche a ver las cremaciones desde una embarcación y luego asistir a la ceremonia en honor a la diosa Ganga que se realiza cada atardecer en el Ghat principal y, a la mañana siguiente, otro tour en barco para ver el amanecer desde el río y ver cómo se despierta la ciudad.

Durga Puja: un festival que va más allá de lo religioso

Detalle de uno de los más de 2700 pandals en Calcuta con figura de la Diosa Durga

Detalle de uno de los más de 2700 pandals en Calcuta con figura de la Diosa Durga

El motivo principal de mi viaje a la India fue formar parte del festival Durga Puja en Calcuta. Se trata de un festival originado en el medioevo en honor a la diosa Durga y que no fue hasta años recientes que cobró popularidad internacional de la mano de artistas locales que utilizan los Pandals (construcciones temporales que alojan a la diosa Durga) como plataforma para expresar a través del arte diferentes aspectos de la cultura India.

Durante 10 días Calcuta es una fiesta, pero los últimos 4 días son los más frenéticos con largas colas para visitar los mejores Pandals de la ciudad, exacerbando los ya intensos colores, olores y música en cada esquina. En otro post os contaré más sobre Calcuta y el festival, pero sin lugar a dudas ha sido una experiencia única que merece ser vivida al menos una vez en la vida.

Conclusiones de mi primera experiencia como turista

Con un grupo de curiosos niños en las puertas de un taller en calcuta

Con un grupo de curiosos niños en las puertas de un taller en calcuta

Comparar (que no juzgar) se me hace inevitable ya que hasta ahora sólo había viajado de forma independiente por el mundo y enfrentarme con una agenda cerrada y obligada a cumplir horarios me resultó chocante aunque a veces lo he agradecido (está bueno que te lleven -a veces!-).

Pero algo me ha quedado claro tras ser turista durante 15 días: una puede aprender sobre un destino como turista… pero para comprenderlo hay que viajarlo, degustarlo e incluso “sufrirlo” (en el aspecto más amplio de la palabra). O acaso alguien podría descifrar el carácter porteño tras visitar el obelisco, la bombonera, ver un show de tango, probar una milanesa,  visitar el barrio de San Telmo y Puerto Madero? O alguien podría describir la esencia madrileña tras haber recorrido –en tiempo récrod- la Gran Vía, Malasaña, el barrio de las letras, el museo del Prado y una noche de tapas? No, para poder hablar con propiedad de un sitio es necesario transitar sus calles con tiempo y ojos abiertos (y no buscando al guía que se pierde tras una multitud que avanza). Se necesita raspar un poco más allá de la superficie para empezar a descubrir una realidad diferente a la que ven los turistas en su paso acelerado por las ciudades.

Muchas gente se higieniza en las calles y en familia

Muchas gente se higieniza en las calles y en familia

Ahora me quedan 3 meses por delante para re-descubrir por libre y sin itinerarios fijados algunas ciudades –como Varanasi- y explorar nuevos destinos en este país que es infinito en sus posibilidades, enriquecedor y desafiante.

Familias se concentran alrededor de uno de los grifos en la calle para lavar los cacharros de la cocina

Familias se concentran alrededor de uno de los grifos en la calle para lavar los cacharros de la cocina

Niñas de India

Niñas de India

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4 pensamientos sobre “Turisteando India

  1. Joseba

    A mí me ata mucho la falta de idiomas solo se hablar castellano ir solo no pudiendo hablar porque no entiendo y a mí tampoco me entiende solo sería capaz en Sudamérica

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Hola, Joseba! Entiendo tu preocupación… es cierto que hablando un poquito de inglés es todo más fácil en muchos países (entre ellos India)… quizá esta sea una razón de peso para aprender algunas frases básicas en inglés! no necesitas ser Shakespeare para viajar, con chapurrear lo básico alcanza!!!! 🙂 De todas maneras no es imposible… yo viajé a China y allí no hablan inglés -ni yo chino- y aún así logré sobrevivir varias semanas en el país, es todo cuestión de maña! Un saludo desde Varanasi!!!

  2. Diana Garcés

    Bueno, yo nunca he tenido la fortuna de viajar con itinerario, no sé lo que es y tras viajar “por libre” como dices no sé si me sentiría cómoda haciéndolo.

    Creo que hay lugares como Africa (desearía hacer un safarí allí), donde definitivamente tocaría contratar el tour con guía. Pero no he pensado en ningún otro sitio donde iría con itinerario 😉

    Tengo un amigo que fue a la India y me dijo que lo mejor para el primer acercamiento era hacerlo en tour, que sino sería un choque muy fuerte, nosotros estuvimos casi un mes por libre y no fue tan terrible. Sobrevivimos!!!

    Ahora te quedan meses maravillosos para seguir disfrutando, cada experiencia hay que vivirla al máximo y no puedes criticarla sin vivirla 😀

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Hola, Diana. Como bien dices, hay que probar de todo en esta vida y ahora, con conocimiento de causa, puedo decir que este tipo de tours no son lo mío. Entiendo que haya mucha gente que lo prefiera -sobre todo si son vacaciones- pero para mi mejor por libre! 😉 Un saludo!!!

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