Cada vez somos más quienes buscamos planazos diferentes de turismo rural, experiencias que nos acerquen a lo esencial: a la naturaleza -con rutas de senderismo, turismo activo- etc.-. En un mundo lleno de plástico, químicos, prisas e incluso inteligencia artificial, necesitamos volver a lo básico: saber qué comemos, de dónde viene lo que ponemos en el plato y quién está detrás de cada producto. Y ahí es donde el agroturismo en la Comunidad Valenciana cobra sentido.
En esta tierra, la gastronomía forma parte de su identidad más profunda y, a través de visitas, catas, talleres y experiencias increíbles, nos permite reconectar con el territorio de una forma real y cercana.
Durante varios días recorrí el interior de Valencia y Castellón para vivir en primera persona esta manera distinta de viajar: desde los olivares del Alto Palancia, pasando por pueblos llenos de historia, cooperativas que sostienen la economía rural, queserías y cerveceras artesanas, bodegas familiares y espacios naturales tan emblemáticos como L’Albufera.
Fue una experiencia que combinó naturaleza, sostenibilidad y gastronomía de proximidad, y que me permitió descubrir otra cara -más auténtica, más terrenal- de una región que sabe a sol, a historia y a huerta.
Si tú también buscas viajar de otra forma, aquí tienes una ruta completa para disfrutar del agroturismo por la Comunidad Valenciana sin complicarte: lugares, experiencias y propuestas para reconectar con el origen.

ÍNDICE DE CONTENIDOS
- Qué es el agroturismo y por qué está creciendo en la Comunidad Valenciana
- Almedíjar: tradición, quesos artesanos y vinos con carácter en plena Sierra de Espadán
- Navajas: descanso, patrimonio natural y buena mesa
- Viver: entre olivares centenarios y estrellas
- Alfondeguilla: sostenibilidad y gastronomía km0
- L’Albufera y El Palmar: la huerta, el arroz y la esencia valenciana
- Cómo organizar tu escapada de agroturismo en la Comunidad Valenciana
Qué es el agroturismo y por qué está creciendo en la Comunidad Valenciana
El agroturismo es mucho más que pasar unos días en el campo: es una forma de reconectar con el territorio y con la forma en la que se producen los alimentos que comemos. Se trata de un tipo de turismo rural activo, en el que podemos alojarnos en fincas o casas rurales y podemos participar en actividades agrícolas o artesanales, descubrir oficios tradicionales, degustar productos locales y conocer a quienes hacen posible que sigamos disfrutando de una alimentación real.
En la Comunidad Valenciana, el agroturismo está ganando fuerza gracias al impulso de diferentes iniciativas que apuestan por un desarrollo sostenible del turismo. Aquí te enseñaré varias de estas propuestas que ponen en valor el trabajo de cooperativas locales, pequeños productores, bodegas familiares y alojamientos comprometidos con el entorno.
Este viaje que te propongo es justamente para que descubras esa esencia rural y gastronómica valenciana a través de pueblos que aún conservan su autenticidad y de proyectos que creen en otro modo de hacer las cosas.

Almedíjar: tradición, quesos artesanos y vinos con carácter en plena Sierra de Espadán
Entre los valles verdes de la Sierra de Espadán aparece Almedíjar, un pequeño pueblo medieval que conserva su esencia sin haberse convertido en un decorado. Pasear por su casco antiguo es un verdadero viaje al pasado: calles empedradas, fachadas de piedra, fuentes, un horno moruno y la huella de la comunidad cátara, que encontró aquí refugio hace siglos.
También fue un importante centro de comercio de lana durante el antiguo Reino de Valencia, y ese cruce de oficios y culturas se nota todavía en su identidad. Es un lugar tranquilo, sí, pero con una historia poderosa y un carácter muy marcado.

Mi parada favorita aquí fue la quesería artesanal Los Corrales, un proyecto familiar con más de 36 años de trayectoria elaborando quesos de forma totalmente artesanal. Puedes pasarte por su tienda para curiosear (y comprar) sus quesos de cabra y oveja elaborados con métodos tradicionales. O puedes apuntarte a una visita guiada en la que recorres la pequeña fábrica y terminas con una cata donde te explican sobre los diferentes tipos de quesos -sus elaboraciones y matices-. Es una experiencia sencilla, cercana y perfecta para entender la importancia del producto local en esta zona.
A pocos minutos se encuentra otro imprescindible: la Bodega Alcovi, una bodega familiar donde el vino se elabora con calma y respeto por la tierra del Alto Palancia. Entre barricas y aromas a uva madura, conocí su proceso de elaboración y caté algunos de sus vinos más representativos. Ofrecen visitas guiadas y catas durante todo el año, y es una forma estupenda de descubrir la personalidad vinícola de la comarca sin prisas y con buena conversación.
Antes de seguir ruta, también merece la pena acercarse a La Surera, una cooperativa que impulsa proyectos rurales orientados a revitalizar el pueblo: desde talleres y actividades culturales hasta un albergue, zonas de coworking y experiencias de inmersión rural. Es un ejemplo interesante de cómo se puede reactivar el mundo rural a partir de la cooperación y el aprovechamiento sostenible de los recursos locales.

Qué ver y hacer en Almedíjar:
- Recorrer su casco antiguo medieval, con fuentes, horno moruno y mucha historia.
- Visitar la Quesería Artesanal Los Corrales: tienda, recorrido guiado y cata.
- Hacer una cata en Bodega Alcovi y conocer el proceso de elaboración del vino.
- Descubrir proyectos rurales como La Surera, que dinamizan el territorio.
- Hacer senderismo por la Sierra de Espadán.
El pequeño pueblo de Navajas, conocido por su imponente Salto de la Novia, fue mi base para las noches en el Alto Palancia. Me alojé en el 1893 Hotel Boutique, un precioso edificio modernista que combina a la perfección encanto rural y confort contemporáneo, ¡ideal para desconectar y descansar!
En Navajas te recomiendo que te acerques hasta el Salto de la Novia, uno de los rincones más espectaculares de la zona. La cascada (su nombre oficial es Cascada del Brazal) tiene una caída de unos +50 metros y tiene una leyenda muy interesante.
Se dice y se cuenta que, hace siglos, las parejas del pueblo debían demostrar la “fuerza” de su amor saltando el río. Un día, con el caudal desbordado, la novia cayó al agua y su prometido se lanzó detrás de ella. Ambos fueron arrastrados por la corriente y encontrados más abajo, abrazados. El suceso impactó tanto al pueblo que la prueba desapareció para siempre. Sea por la leyenda o por el entorno, lo cierto es que el lugar tiene algo especial.

Además, llegar al Salto de la Novia es facilísimo. La ruta es corta, sencilla y perfecta para hacerla en familia: se baja desde el centro de Navajas por un camino que sigue el río entre zonas verdes y pequeños saltos de agua, y en pocos minutos se alcanza la explanada desde donde se ve la cascada.
Si te apetece caminar un poco más, puedes subir al Mirador del Reloj o acercarte a la Torre Altomira. En temporada alta el acceso cuesta 2€ (menores de 10 años gratis), una medida para evitar masificaciones y mantener el entorno cuidado; en invierno, el acceso es libre.
Para comer en la zona te recomiendo el restaurante Altomira, donde los productos locales y de temporada son los protagonistas. Su cocina de proximidad refleja lo mejor de la gastronomía valenciana interior: platos elaborados con mimo, ingredientes frescos y ese toque de autenticidad que solo se encuentra cuando la cocina tiene raíces.
- Visitar el Salto de la Novia y su entorno natural.
- Pasear por sus calles llenas de casas señoriales.
- Alojarte en el 1893 Hotel Boutique o probar la gastronomía del Altomira.

Viver: entre olivares centenarios y estrellas
La ruta por el interior de la Comunidad Valenciana me llevó a Viver, una localidad en la provincia de Castellón rodeada de huertas y olivares a orillas del río Palancia. Es un pueblo con alma agrícola, donde el agua ha marcado la vida y la historia.
Allí, junto al equipo de la Cooperativa de Viver, viví una de las experiencias más especiales del viaje: un paseo entre olivos centenarios, una visita guiada por la almazara para entender mejor cómo se produce el aceite y terminamos de la mejor manera posible: una cata de aceite de oliva virgen extra (AOVE) -y de otros productos locales-. Ahora me creo capaz de distinguir aromas, texturas y sabores de este delicioso “oro líquido”.
Por la tarde, después de un paseo por el pueblo y sus lavaderos históricos, nos esperaba una experiencia totalmente diferente: una noche de astroturismo con el equipo de Nébula Astrolúdico. Yo estoy cada vez más aficionada al turismo de estrellas y planetas (aquí te cuento alguno de los lugares Starlight en España).
Bajo un cielo limpio, libre de contaminación lumínica, observamos planetas, nebulosas y constelaciones con telescopios profesionales. La experiencia es brutal: estar en silencio, rodeada de campo, mirando el universo desde un rincón tranquilo del interior valenciano… ¡recomendado 100%!
Qué ver y hacer en Viver:
- Participar en una experiencia de oleoturismo en la Cooperativa de Viver.
- Descubrir el patrimonio hidráulico: fuentes, acequias y lavaderos.
- Disfrutar de una noche de astroturismo bajo el cielo del Alto Palancia.
- Hacer senderismo o rutas en bicicleta por el entorno rural.

Alfondeguilla: sostenibilidad y gastronomía km0
La siguiente parada fue Alfondeguilla, donde se encuentra uno de los proyectos más interesantes de turismo sostenible de la Comunidad Valenciana: el Hotel Gastronómico Mar de Fulles.
Este alojamiento, totalmente integrado en el paisaje, es un ejemplo de cómo se puede viajar de manera responsable sin renunciar al confort. Funciona con energía solar, sus materiales son ecológicos y su restaurante cuyo menú es 100% de kilómetro cero.
El restaurante en sí ya ofrece una experiencia sensorial espectacular. Te recomiendo degustar el menú Exquisit Mediterrani -o el menú que se ofrezca en el momento que vayas, porque cambia según la temporada y lo mejor es que cada uno de ellos rinde homenaje a un pueblo de la zona-. Cada plato representa un paisaje valenciano -la huerta, el secano, la montaña o el mar- a través de ingredientes locales y ecológicos. Yo probé varias versiones vegetales llenas de color y sabor, hechas con productos cultivados en la zona.
Está claro que agroturismo no es solo visitar fincas o participar en cosechas: también es dormir en un hotel que respeta su entorno, comer alimentos de temporada y ser consciente del impacto de cada decisión.
Qué ver y hacer en Alfondeguilla:
- Alojarte en el Hotel Mar de Fulles y probar su menú sostenible.
- Explorar los senderos del Parque Natural de la Sierra de Espadán.
- Participar en actividades de bienestar y observación de la naturaleza.

L’Albufera y El Palmar: la huerta, el arroz y la esencia valenciana
Qué mejor manera de terminar esta escapada de agroturismo en la Comunidad Valenciana que en uno de los paisajes más emblemáticos: el Parque Natural de L’Albufera, al sur de la ciudad de Valencia.
Aquí el agua, la tierra y el cielo se funden en un paisaje sereno, donde la vida sigue girando en torno al arroz y a la huerta. Visitamos El Palmar, una aldea tradicional con canales, barcas y casas de pescadores que parece detenida en el tiempo.
Te recomiendo muchísimo la experiencia de surcar las aguas de la laguna en barca: el silencio, las aves, los pescadores faenando… ¡una maravilla!
Para cerrar el viaje, participé en un taller de paella (¿quién no quiere aprender a hacer una paella para luego impresionar en casa a familia y amigos?). En mi caso, preparé una versión vegetariana, con verduras frescas y arroz de L’Albufera, aprendiendo los secretos de este plato icónico en su entorno más auténtico.
Ya verás que la gastronomía es muy importante en la identidad valenciana. Aquí no es solo comida: es cultura, paisaje e historia.
Qué ver y hacer en L’Albufera y El Palmar:
- Pasear en barca por la laguna y observar aves.
- Visitar El Palmar y descubrir sus tradiciones agrícolas.
- Participar en un taller de paella con una familia local que te enseña cómo hacerlo en un entorno único.
- Probar productos locales y visitar los arrozales.

Cómo organizar tu escapada de agroturismo en la Comunidad Valenciana
Si te apetece vivir una experiencia similar, aquí van algunos consejos prácticos:
1. Cuándo ir:
La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del campo valenciano: temperaturas suaves, días largos y colores vibrantes en el paisaje.
2. Dónde alojarte:
El interior de Valencia y Castellón cuenta con hoteles rurales, casas familiares y alojamientos sostenibles como el 1893 Hotel Boutique en Navajas o el Hotel Mar de Fulles en Alfondeguilla.
3. Qué actividades hacer:
- Catas de aceite, vino o cerveza artesanal.
- Rutas por pueblos históricos y cooperativas rurales.
- Talleres gastronómicos y visitas a fincas ecológicas.
- Senderismo o rutas en bici por la Sierra de Espadán.
- Astroturismo o actividades de bienestar en entornos naturales.
4. Cómo moverte:
Yo fui hasta Valencia -desde Madrid- en tren. Una vez allí, la mejor opción es hacerlo en coche, para poder acceder con facilidad y a tu ritmo a los pueblos del interior.
Por ejemplo, desde Valencia capital, Navajas está a poco más de una hora. Puedes hacer base allí y luego moverte por los alrededores.
5. Qué llevar:
Ropa cómoda, calzado para caminar y muchas ganas de desconectar y reconectar: con la naturaleza, con la comida y contigo misma.

De verdad que hay otra forma de hacer visitar los sitios que no es el “fast-tourism”. El agroturismo en la Comunidad Valenciana es una forma de mirar el territorio desde el respeto, la curiosidad y el amor por lo auténtico.
Entre olivares, bodegas y huertas descubrí un modo de vida que resiste, que se reinventa y que invita a participar. Porque viajar también es una forma de sembrar, y en esta tierra fértil y generosa, las semillas del turismo sostenible ya están dando sus frutos.
Otras guías que te pueden interesar:
- Descubre Tierra Bobal: ruta del vino, cultura y naturaleza en Valencia
- Ruta del vino y del aceite en la Comunidad Valenciana: ¡una experiencia para los sentidos!
- Qué ver en Bocairent: 7 lugares imprescindibles
- Qué ver en Valencia en un fin de semana: planes TOP
- Qué ver en Peñíscola, Costa del Azahar, Castellón
“Ten en cuenta que al menos uno de los enlaces en este artículo es de afiliación. ¿Qué significa eso? Significa que si realizas la compra de un producto aquí listado siguiendo ese enlace yo recibiré una pequeña comisión. Pero tranqui, que el uso de ese enlace no significa que a ti te cobrarán más, sólo me estarás ayudando a seguir viaje y a cumplir mi sueño de vivir de lo que me apasiona”.