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Guía para cruceristas noveles: todo lo que necesitas saber para tu primer crucero

cLlevo casi 20 años viajando por el mundo por lo que tengo cierta experiencia en cuanto a la reserva de vuelos, buses, trenes u hoteles, sé cómo organizar itinerarios de viaje o hacer el check in online o en el aeropuerto. También sé recopilar rápidamente información sobre los destinos que visitaré y -en especial- sé de sobra cómo hacer y qué llevar en la maleta o mochila. Pero nada de eso me había preparado para mi primera experiencia en un crucero. ¡No sabía ni por dónde empezar!

Cruceros

Si llegaste aquí es porque vas a viajar en crucero por primera vez y, como yo, te asaltaron cientos de  dudas… ¡desde las más básicas a las más complicadas! De repente te das cuenta que los “cruceros” son un mundo completamente diferente al que estás acostumbrada y que estos colosos tienen sus propias normas, sus propios tiempos y, por supuesto, sus “truquitos y secretos”.

Pero no te preocupes, que yo ya me hice todas las preguntas, cometí todos los errores y, además de aprender de ellos, ahora los resumo todos aquí y te dejo la más completa guía del crucerista novel, para que en un solo artículo encuentres todas las respuestas a tus preguntas… ¿lista para embarcar?

Guía para cruceristas noveles: todo lo que necesitas saber para tu primer crucero

 

PREPARATIVOS

1. Elección del crucero

Así como una elige un destino de vacaciones, tienes que saber que el crucero es EL destino. Por el tipo de viaje que implica, con sus escalas cortas y navegaciones largas, si eliges esta clase de viaje es porque quieres –principalmente- descansar, recorrer diferentes ciudades con tu “hotel todo incluido” a cuestas y dejarte cuidar y atender (lee aquí mi experiencia a bordo de un crucero).

Dicho esto, debes mirar la ruta que más te interesa hacer (hay diferentes opciones: cruceros por el Mediterráneo, por el Caribe, por los Fiordos Nórdicos, por las Islas Británicas, etc.) y por la cantidad de días que te interesa estar de crucero. Una vez que sepas el recorrido, compara los precios y servicios a bordo que te ofrecen las diferentes compañías para esa ruta y elige la que más te guste o más se ajuste al precio que quieres/puedes pagar.

Otra cuestión que puede ser decisiva a la hora de decantarte por uno u otro crucero –más allá de la ruta, el precio y los servicios, es el “idioma oficial” del barco. Por ejemplo, en los cruceros Princess Cruises el idioma oficial es el inglés, por lo que las actividades y espectáculos serán en este idioma, así como el contacto con el personal a bordo. Averigua por el idioma oficial del barco que quieres contratar para el crucero, no vaya a ser cosa que sea en… no sé, ruso y no entiendas los espectáulos.

Musical a bordo del crucero

Un elemento más a tener en cuenta es… ¡el año de construcción del barco! ¿Por qué? Porque los más modernos (aquellos construídos a partir del 2000 o 2001 aprox.) tienen sistemas para que el crucero no se mueva tanto en el mar (son cuestiones técnicas, pero para ponerlo fácil te explico que algunos tienen como unas “aletitas subacuáticas desplegables” para darle estabilidad al barco y contrarrestar el movimiento del mar). Quizá el “año de fabricación” no te diga nada si no estás metida en la materia, pero entonces pregunta o averigua antes si el barco que estás a punto de seleccionar como tu próximo crucero tiene “estabilizador” (esa es la palabra clave y hará un mundo de diferencia a bordo si lo tiene). Esto es, creo yo, muy importante si sos de marearte con facilidad.

Por último, es importante que mires bien cuál será el puerto de embarque, el puerto de desembarque y las escalas que hace. Recuerda que tú tendrás que comprar los traslados hacia el puerto de embarque y desde el puerto de desembarque hasta tu casa.

2. Elección del camarote

Aunque pienses que es un asunto menor, no lo es. Primero porque si sueles marearte lo mejor es que elijas camarotes que estén en la zona central del barco (en todos los sentidos). Está comprobado que cuanto más arriba estés, más notarás el movimiento al igual que ocurre en los laterales de la embarcación (a babor y estribor) o los extremos (proa y popa).

Camarote con balcón

Por otro lado, si no tienes claustrofobia puedes elegir un camarote interior –que además suelen ser los más económicos-, pero si te angustias en espacios cerrados lo mejor es buscar un camarote con balcón. Ten en cuenta que algunos camarotes tienen “ventana” (llamado ojo de buey) pero esta no se abre, por lo que si tu claustrofobia es grave no te sirve esta opción tampoco.

3. Qué está incluido en el precio del crucero

Cuando vayas a reservar tu crucero es vital que leas la letra pequeña –y la no tan pequeña también- para ver qué servicios están incluidos en el precio y cuáles no. Por norma general –existen excepciones- las cosas que NO están incluidas son: las bebidas embotelladas y/o alcohólicas, conexión a internet, las propinas -que suelen ser obligatorias-, los servicios del salón de belleza o el spa, algunas comidas en restaurantes temáticos o especiales y las excursiones. En relación a las “tasas de embarque”, algunas compañías ya las incluyen en el precio y otras no, así que te tocará averiguar.

Las cosas que SÍ suelen estar incluídas en el precio son: el camarote, la bebida no embotellada en las “estaciones de bebidas” (en algunos barcos solo es agua, en otros tienes agua, limonada, té y café americano), la comida en el bufet, los espectáculos, el gimnasio, las áreas de deporte en general -como el minigolf- la piscina, las actividades de entretenimiento a bordo (como clases de baile, zumba, juegos, etc.), acceso a la discoteca del barco y alguno de los restaurantes temáticos.

Todo esto debes tenerlo en cuenta cuando hagas tu presupuesto de viaje, porque estos “extras” suelen sumar bastante.

4. Seguro de viaje

Una vez que hayas reservado tu crucero, es importante –aunque no obligatorio- que contrates un seguro de viaje especializado en cruceros como por ejemplo el seguro Go / Cruise de Intermundial. Debes saber que, aunque haya un hospital y médicos a bordo, el precio de la atención sanitaria y de los medicamentos suele ser bastante elevado –-¡y eso sin contar el traslado al hospital en caso de necesitarlo!-.

Pero no solo eso, sino que como en cualquier viaje pueden surgir imprevistos como que se retrase tu vuelo hacia el puerto de embarque, la aerolínea pierda tus maletas, que tengas que regresar antes a casa por algún percance o que tengas que cancelar tu crucero a último momento. Todas estas son cosas que pueden pasar y que, si no tienes seguro, implicarán que desembolses mucho mucho dinero –además del dolor de cabeza que te generará-.

5. Documentación necesaria para viajar en crucero

Consulta con la empresa del crucero antes de viajar, pero normalmente te pedirán tu pasaporte –y no el DNI- con una vigencia mínima de 6 meses y en caso de que el crucero haga escala en países donde exigen visado, deberás tramitarlo con antelación –o preguntar si se puede hacer “on arrival” (al llegar al puerto).

Primer Crucero de mi vida

Crucero en el puerto de Cobh, Iralnda

También puedes hacer el check in online, por lo que tendrás que imprimir tu tarjeta de embarque (como con los vuelos) y también te pedirán que imprimas las etiquetas identificatorias para ponerle a tus maletas para poder “despacharlas” cuando llegues al crucero. Este proceso de embarque te lo cuento más abajo.

No olvides además llevar los datos del seguro de viaje, tu tarjeta de crédito y algo de dinero en efectivo –para las escalas principalmente-.

6. Qué llevar en la maleta para un crucero

Si bien esto va a depender de la ruta que realices y en la época del año en la que la realices, hay algunos básicos que tienes que tener en cuenta: averigua el código de vestimenta del barco (suele estar especificado en la web del crucero) porque quizá haya una o dos cenas “de gala” y para ellas te pedirán que tu vestimenta sea “formal” o de “cocktail”.

Mi consejo es que lleves ropa y calzado cómodo para usar durante el día a bordo y ten en cuenta el tipo de excursiones que harás en las escalas. Si tienes pensado hacer deporte o utilizar el gimnasio, no olvides tu ropa deportiva. Por otro lado, ya sea que viajas en verano o invierno, te recomiendo meter en la maleta ropa de baño porque puedes utilizar la piscina, los jacuzzis climatizados o quizá te interese una sesión en el Spa. Puedes olvidarte de llevar toalla porque, como en un hotel, ellos te proporcionan toallas para la piscina y para tu camarote.

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Otras cosas vitales que debes meter en la maleta son: protector solar, gafas de sol, calzado cómodo para las excursiones, una mochila de día para las excursiones, un adapatador de enchufes y una regleta –porque casi todos los camarotes tienen un solo enchufe-. Si tomas algún medicamento, no olvides llevarlo. De todas formas un pequeño botiquín con los básicos (como bodramina con cafeína para los mareos, ibuprofeno o paracetamol) nunca está de más

EMBARCACIÓN Y VIDA A BORDO DEL CRUCERO

1. Embarcar

Una de mis mayores dudas estaba en el momento del embarque… ¿cómo se hace? ¿por dónde? ¿qué hago con mi maleta? Pues resulta que es todo muy sencillo y lo tienen montado de maravilla.

Al llegar al puerto verás, incluso antes de entrar al edificio del check in, un grupo de personal de tierra del crucero recogiendo las maletas. Debes colocarle la etiqueta identificatoria que te enviaron por correo o que has descargado de la web del crucero al hacer el check in (y que previamente habrás tenido que imprimir). Una vez que la dejes con ellos ya ingresas al edificio libre de bultos para hacer el “check in” en persona en los mostradores.

Este proceso suele ser muy rápido y es muy parecido a cuando tomas un vuelo: les enseñas tu pasaporte, les facilitas tu número de tu reserva, tu tarjeta de crédito y ellos te darán una “tarjeta personal e intransferible” que será con la que lleven el control de tu entrada y salida del barco, con la que accedas a tu camarote y, por último, a la que carguen tus consumisiones a bordo (ya que en el barco no se utiliza nunca dinero en efectivo).

Tras realizar el check in debes pasar el control de seguridad y ¡subir a bordo! Una vez en el barco debes buscar tu camarote –si no sabes para dónde ir pregunta al personal del barco que con una sonrisa te ayudarán a encontrarlo- ¡y listo! Tu maleta te la llevarán al camarote, así que no te preocupes por ella.

mi primer crucero

Atrium del crucero

📍 Un consejo: intenta llegar muy temprano al embarque, para evitar largas colas. Mucha gente llega en las 2 horas previas a zarpar y las colas pueden ser eternas.

2. Primeras horas en el crucero

Estas son las horas en las que todo es nuevo, no entiendes nada, no sabes ni dónde esta la proa ni la popa y llegar desde tu camarote a cualquier lado te parece misión imposible (bueno, esto último quizá solo me pase a mi que soy la persona más desorientada del planeta).

Mi recomendación es que, tras embarcar vayas directo a tu camarote. Allí te estará esperando una carpetita con varios documentos informativos, uno de ellos con las actividades programadas para ese día. También encontrarás en la puerta del camarote el mapa del barco y tu “Muster station” (que es el punto de encuentro en caso de emergencia). Lee todo con cuidado y atención y sobre todo, mira a qué hora es el “simulacro de emergencia” porque es obligatorio asistir (y sí, se darán cuenta si no vas).

Revisa tu camarote y si hay algún desperfecto comunícaselo a tu “cabin steward” (asistente de camarote). Aprovehca para deshacer tu  maleta y ordenarlo todo en el armario y dejar todo listo para tus días de vacaciones. Antes de salir a tu “tour de exploración del crucero” (es decir, ir a cotillear todo el barco) tendrás que confirmar tu turno de cena.

mi primer crucero

Entrada al casino del crucero

¿Qué? Pues si, resulta que para que no se saturen los restaurantes “gratuitos” se suele dividir a los pasajeros en dos turnos de comida. Seguramente al hacer el check in te habrán preguntado tu preferencia y, de acuerdo a tu respuesta, te habrán asignado una mesa en un restaurante “a la carta” (siempre en el mismo horario y con la misma gente). Los turnos suelen ser a las 20h y a las 22h. El restaurante que se te asigne será el mismo para todas las veladas, al igual que el horario y tu compañía. Sí, te meterán en una mesa con otras 4, 5 o 6 personas más. Si por alguna razón no te gusta el restaurante o el horario impuesto, puedes solicitar el cambio al maître. De todas maneras, no es obligación ir a cenar allí, puedes cenar en el bufet a tu aire y cuando quieras.

Sal a explorar el barco… piérdete por sus laberínticos y eternos pasillos. Lo más probable es que, si miras el mapa, no tardes en llegar a la zona central o “atrium” del barco, verás los restaurantes, los bares, las tiendas, el casino, etc. Ahora, mirándolo en perspectiva, no es tan difícil orientarse. Casi siempre hay varias cubiertas (pisos) exclusivos para los camarotes, luego hay cubiertas de entretenimiento, divididas entre las que están al aire libre en las cubiertas superiores y las que están “dentro” en las plantas centrales.

3. Vida a bordo del crucero

Algunas de las cosas que más me sirvieron saber son las siguientes:

✅ Todas las mañanas dejarán en tu puerta una especie de folleto (“daily program”) en el que te informan sobre la programación de actividades y entretenimiento a bordo del día (como los espectáculos que habrá esa noche, las clases y otras cuestiones). En ese mismo folleto te darán información sobre el destino de escala del día con datos prácticos.

Si quieres reservar una excrusión hay un mostrador exclusivamente dedicado a ello –por lo general en la zona del Atrium-. Si no las has reservado con antelación y no quieres hacerlas por libre, te recomiendo que el primer día reserves todo. De lo contrario las colas luego suelen ser largas. Las excursiones son carísimas por lo que si eres apañada te recomiendo que antes de viajar te tomes el tiempo de averiguar sobre las ciudades que visitarás y te hagas un itinerario para recorrer la zona por libre. Muchas veces los cruceros ofrecen un servicio gratuito de traslado desde el puerto hasta el centro de la ciudad. Si es así te lo dirán en el folleto informativo que te dejan cada mañana en tu habitación, allí también te dirán los horarios del primer bus y del último así como la frecuencia.

Desactiva los datos móviles. Si estás dentro de la Unión Europea –que han quitado el roaming- podrás usar internet cuando tengas cobertura, pero asegúrate que la conexión sea “manual” para que no se te conecte automáticamente al internet de satélite del barco. Si eso llegara a ocurrir tu factura telefónica será millonaria. Si quieres usar el wifi del barco puedes comprar un paquete de megas –no son nada baratos y son bastante lentos-.

Si no has comprado un paquete de bebidas y finlamente decides que quieres uno, acércate al mostrador el primer día para hacerte con uno y así no te pasas varios días “controlando los gastos”. No te hagas la lista escondiendo en tu maleta unas botellas de ginebra o ron. Está prohibido llevar bebidas o comida a bordo. Te escanean las maletas y bolsos cada vez que subes al barco. Lo que si puedes llevar es una botella de vino por persona (a veces son 2, dependiendo de la naviera), pero te cobrarán un adicional (unos 15€) por descorcharla. Si compras un souvenir alcohólico en alguna de las escalas, al entrar al barco te lo requisarán y lo devolverán el día del desembarco.

Si al hacer el check in no has dejado una tarjeta de crédito, te pedirán el primer día que vayas al mostrador de atención al cliente para dejar un depósito de entre 250€ y 300€ en efectivo. ¿Por qué? Para ir descontando cada día las propinas para el personal (dependiendo del barco y la categoría de tu camarote será entre 8€ y 15€ al día por persona). Si has pagado las propinas por adelantado –que también es una opción al hacer el check in- igual te pedirán el depósito para poder cubrir los posibles gastos y consumiciones que hagas a bordo (como un café, una coca cola, un zumo, una cerveza o comprar un souvenir en la tienda). Si al final del viaje no has consumido nada, te devolverán el depóstio.

El barco es zona “duty free”, pero solo cuando el barco está neavegando, por lo que sólo podrás realizar compras o jugar en el casino cuando estén en altamar.

Cuando hagan una esacala asegúrate de apuntar la hora a la que debes regresar. Si no llegas a tiempo el barco se irá sin ti y tendrás que buscarte la vida para llegar al siguiente punto de escala para poder abordar.

LENGUAJE CRUCERISTA

Si quieres hablar con propiedad y no quedar como una completa amateur, es mejor que te aprendas algunas palabras de la jerga crucerista que te serán más que útiles. A saber:

Camarote: en ingés es “stateroom” o “cabin”. Nunca pero nunca le llames “habitación” o te mirarán todos como si fueras la más inculta del mundo mundial. Los cruceristas se toman muy en serio su jerga

Asistente de camarote: en inglés es “stateroom attendant” o “cabin steward”.

Cubierta: en inglés es “deck”. Si aún no te queda claro el concepto de ‘cubierta’, te lo pongo muy fácil: es “piso o planta”. Si, lo típico que te metes en el ascensor y dices: “voy a la octava planta”, pues NO. En un crucero los cruceristas dirán “voy a la cubierta ocho”.

Punto de encuentro: en inglés es “muster station” y es el punto de reunión en caso de emergencia (y donde se lleva a cabo el simulacro de evacuación).

✏ Atrium: Creo que es igual en español y en inglés, y es la parte central del barco (a veces comprende dos o tres pisos, perdón “cubiertas”) donde hay bares, restaurantes, tiendas, el casino, etc. Es como “la plaza del pueblo” del barco.

✏ Puerta de entrada o salida del barco: en inglés se dice “gangway”. Cada vez que el crucero haga una escala, te avisarán por qué ‘gangway’ se realizará el desembarco.

✏ Lancha auxiliar: en inglés se llama “tender” y es una embarcación pequeña para transportar a los pasajeros desde el barco a la costa –y viceversa- en las escalas donde el puerto no es grande y el crucero no puede atracar.

Con estas poquitas palabras ya estás lista para parecer una crucerista profesional.

DESEMBARCAR

Cuando el viaje llegue a su fin hay unas pocas cosas que debes saber:

1- La noche anterior –o bien temprano por la mañana- deja tu maleta en la puerta de tu camarote para que el stateroom attendant la recoja. Luego la recuperas unas vez hayas realizado el check-out y hayas bajado del barco.

2- La noche anterior al desembarco te dejarán en tu habitación la “factura” por todos tus gastos a bordo. Revísala con cuidado y detenimiento. Si está todo OK, entonces el día del desembarco simplemente bajas, recoges tu maleta y te marchas. Si ves algún error en la factura, deberás acercarte al mostrador de atención al cliente para reclamar.

3- Tras desembarcar verás al personal de tierra con un montón de maletas. Busca la tuya y ya estás lista para volver a tu casa o seguir tu viaje o lo que sea que tengas planeado para después.

4- La tarjetita del crucero (que era las veces llave de habitación, tarjeta donde cargar los gastos a bordo y métdo de control de entrada y salida del barco) te la puedes llevar como recuerdo. No la tienes que devolver.

📍 ¿Te ha quedado alguna duda? ¡Si es así, escríbela en la zona de comentarios más abajo e intentaré resolvértela!

 

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6 pensamientos sobre “Guía para cruceristas noveles: todo lo que necesitas saber para tu primer crucero

  1. Gabriela

    Hola! Estamos con la idea de viajar en crucero desde Uruguay a España. Me gustaría que me cuentes si se puede ir solo ida y volver en avión o como es? Y si se puede tener como destino otro puerto que no sea el de destino del crucero. Gracias! Nos encantó la información que brindaste en el post. Saludos!

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Hola, Gabriela!!! Las rutas cambian según la compañía, pero por lo general las transatlánticas te permiten hacer solo un trayecto. Eso debes consultarlo con la compañía con la que vayas a hacer el crucero. Por otro lado, en relacion a si puedes desembarcar en un punto intermedio, en la mayoría de los casos sí es posible pero tendrás que pagar el viaje entero de todas formas e informar por escrito y creo que con un mes de antelación cuál será el puerto en el que realizarás el check out. Tendrás que tener los papeles legales para desembarcar en ese puerto (por ejemplo un visado en caso de que lo precises). Un saludo!

  2. Cristina

    Excelente información!!
    Siempre digo: cuando mi cuerpo no aguante para seguir mochileando, caminando un montón, yendo a hostels y couchsurfing, subiendo y bajando de trenes y buses… haré un crucero. Particularmente no me atraen demasiado y no especialmente por el mareo o la claustrofobia, es que me parecen “abusivos” en precio y en el all inclusive, jaja. Pero… nunca digas nunca! Ahora tengo más de 60 y seguiré mochileando.
    Gracias, Vero.
    Abrazo viajero.

    1. Sinmapa Autor del artículo

      Muchas gracias, Cristina! La verdad es que nunca me había planteado hacer un viaje en crucero, hasta que me invitaron a uno. La experiencia es diferente y entiendo que, quienes solemos viajar por libre y de mochileras, nos cueste este tipo de viajes. Pero como bien dices, nunca digas nunca! jajajaja Es otra forma de viajar… aunque de momento -y hasta que el cuerpo aguante- también prefiero mochilear!! Un abrazo grande y que sigan esos viajes por el mundo!!!!

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