Olvídate de los clichés navideños. Mientras otros destinos se desbordan de gente y cada vez más se parecen unos a otros, la Navidad en Nantes es pura fantasía: el arte ocupa el espacio y pasear por las calles y mercadillos es un placer de verdad.
Nantes no compite con nadie. No busca ser postal ni reclamo, sino un escenario donde el arte sale a la calle -y puedes interactuar con él-, las fachadas se vuelven lienzos y la ciudad respira creatividad entre luces, música y olor a vino caliente. Aquí, el invierno no se adorna: se reinventa. Cada año (este será hasta el 4 de enero de 2026) Le Voyage en hiver transforma la ciudad en una verdadera galería a cielo abierto que mezcla tradición, arte contemporáneo y maravilla.
Si estás pensando en una escapada de 2 o 3 días (sí, solo un fin de semana largo basta) para huir de lo habitual y acabar el año con luz distinta, Nantes es tu destino y además ¡está muy cerquita de España!
Y si buscas dónde alojarte en la ciudad, te recomiendo el Hôtel de France Océania que es donde me alojé yo en esta ocasión, que está a tiro de piedra de todo y está muy bien de precio.

ÍNDICE DE CONTENIDOS
La ciudad no monta solo un mercado, ni se limita a colgar guirnaldas: Nantes aprovecha su patrimonio, abre espacios para el arte público, mezcla instalaciones, sonidos y luces.
Este invierno (del 22 de noviembre de 2025 al 4 de enero de 2026), la ciudad vuelve a transformarse con la cuarta edición de Le Voyage en Hiver, un festival que convierte las calles en una gran galería sensorial.
Así que si ya de normal pasear por las calles de Nantes es pura fantasía, en esta época y con toda la decoración es como estar en un cuento…

Este año, tres artistas reinterpretan el espíritu navideño desde miradas completamente distintas:
- Vincent Olinet ha llenado fachadas y rincones de Nantes con esculturas iluminadas que parecen flotar sobre la ciudad.
Sus creaciones están inspiradas en la arquitectura de Nantes: balcones, molduras, motivos clásicos y detalles que normalmente pasan desapercibidos… pero que él convierte en arte brillante. Cuando cae la noche, sus creaciones iluminan el centro como si fuese un decorado navideño contemporáneo. - Dominique Blais transforma los puentes del Loira en una experiencia sonora. Su instalación activa el repique de campanas que se escucha al cruzar el río, creando un sonido envolvente que acompaña el paseo. Es sencillo pero muy potente: un eco que conecta barrios, orillas y momentos del día.
- Virginia Barré presenta Petite Maman Noël, una figura navideña divertida y con personalidad, que juega con el humor y reivindica una mirada feminista sobre los personajes clásicos de estas fechas.
A estas propuestas se suman conciertos y espectáculos, el tiovivo clásico, el gran árbol iluminado y la pequeña “montaña rusa en forma de muñeco de nieve” de la Place du Bouffay, además de talleres para todas las edades y la caseta donde Papá Noel recibe a los más pequeños. La iluminación artística también se despliega por distintos barrios, haciendo que cada paseo sea diferente.

Los mercados navideños de Nantes, abiertos hasta el 28 de diciembre de 2025 en la Place Royale y la Place du Commerce, ponen el broche perfecto: artesanía local, vino caliente, dulces, música y buen ambiente sin agobios. Una Navidad completa, variada y muy auténtica.
Más que un adorno de temporada, es un reflejo del ADN creativo de Nantes: una ciudad que no imita, se reinventa cada invierno.
Y si hay algo que me ha gustado siempre de la ciudad es que hay algo de Julio Verne en esa manera de imaginar el mundo desde la curiosidad y el juego.

Nantes es un destino fascinante en cualquier época del año, pero en Navidad se potencia. La ciudad brilla sin estridencias y con una calidez que -por supuesto- no depende de la temperatura (hace bastante frío en invierno).
A continuación, te cuento lo que no deberías perderte, con mis recomendaciones personales y algunos consejos prácticos(tras haberla visitado 2 veces).
Castillo de los Duques de Bretaña
El Château des ducs de Bretagne es el corazón histórico de la ciudad. Sus altas murallas y su foso guardan siglos de historia y su entrada principal tiene una de las intervenciones del artista Vincent Olinet con dos esculturas iluminadas y también las campanas de Dominique Blais que brillan y repican.
El acceso a zonas abiertas (como el patio interior y los jardines) es gratuito, así que entres a conocerlo y subas a la muralla para obtener vistas -como al edificio Lu-. Y si quieres una guía más completa para conocer Nantes, tienes mi artículo sobre qué ver en Nantes en un día, ideal para que organices tu estadía en cualquier época del año.

Isla de las Máquinas
Pocas cosas resumen mejor el espíritu creativo de Nantes que Les Machines de l’île, ese universo fantástico donde el arte se mueve, respira y brama.
Ubicada en las antiguas naves de los astilleros, «Las Máquinas de la Isla» es un proyecto artístico que combina la ingeniería, la poesía mecánica y el legado de Leonardo da Vinci y Julio Verne.

- El Grand Éléphant. Con sus 12 metros de altura y 48 toneladas de metal, este elefante se pasea a diario por los muelles del Loira cargando a 50 personas. A veces lanza agua con la trompa o emite un rugido metálico que parece salido de otro tiempo.
Ten en cuenta que el elefante descansa de enero a mediados de febrero. - La Galería de las Máquinas. Es el laboratorio donde nacen y se prueban las criaturas mecánicas. Aquí puedes ver «volar» garzas de ocho metros, hormigas gigantes o plantas carnívoras de acero. Y lo mejor: puedes activarlas tú misma, acompañada por los artistas-maquinistas.
- El Carrusel de los Mundos Marinos. Tres niveles, más de 25 metros de altura y una colección de criaturas marinas (reales e imaginarias) que giran al ritmo de la música. Es un teatro mecánico de 360º, fascinante tanto para grandes como para los peques.
Visitar Las Máquinas es entrar en un sueño con olor a aceite y sonido de engranajes. Un homenaje al pasado industrial de Nantes convertido en arte vivo (y es una de mis zonas favoritas de Nantes).

La línea verde (Le Voyage à Nantes)
Una de las ideas más brillantes de Nantes y su festival permanente «El viaje a Nantes» es la «Línea Verde» -una línea pintada en el suelo que conecta más de 60 puntos de interés-.
Basta con seguirla para ir de una obra de arte a una iglesia gótica, o de un mercado a un mirador. En Navidad, muchas de las instalaciones se iluminan o incorporan sonido, y la experiencia se vuelve aún más sensorial. Lo mejor es que puedes soltar el móvil y simplemente dejarte llevar por esta línea… ¡y te sorprenderá!
Dedícale al menos un día entero, sin prisa. Camina por los diferentes barrios (Bouffay, Graslin o Feydeau), entra en librerías, prueba dulces en alguna pastelería, haz pausas. Seguir la Línea Verde es como dejarse guiar por el pulso creativo de Nantes.

El mercado navideño ocupa el corazón de la ciudad. Hay dos, céntricos y muy cerca el uno del otro: uno en la Place Royale y otro en la Place du Commerce. Combinan artesanía, productos locales, vino caliente, música y espectáculos.
Pero lo más bonito está en los alrededores: las plazas transformadas, los escaparates decorados con gusto, los cafés donde se entra solo “a tomar algo” y se termina charlando una hora y comiendo cositas ricas -crepes, croissants, tartas…-.
Pide un vin chaud o un chocolat chaud, busca una mesa o terraza cubierta y tómale el pulso a la ciudad, que a diferencia de otros sitios turísticos, aquí hay ambiente local, es relajado y da gusto pasear o tomarse algo.

Chantenay y la colina Sainte-Anne
Antiguo barrio obrero y alma industrial de Nantes, Chantenay mezcla hoy talleres, arte y vistas al Loira. Desde la colina Sainte-Anne se domina toda la ciudad, y el Belvédère de Tadashi Kawamata se asoma al vacío como un trampolín de madera suspendido sobre el río.
En la cima está la casa que alberga el Museo Julio Verne, un homenaje al escritor más ilustre de Nantes (Spoiler: en 2027 cambiará de sitio el museo y estará a orillas del río). Y, al pie de la colina, la antigua Carrière Miséry se ha transformado en el Jardín Extraordinario, un rincón tropical con cascada y vegetación exuberante que parece sacado de una novela suya.

Museos en Nantes
Nantes también es una ciudad perfecta para quienes amamos los museos. El Musée Dobrée me sorprendió mucho con su enorme colección -en especial el relicario del corazón de la dos veces Reina de Francia y Duquesa de Bretaña-. Es para dedicarle al menos un par de horas.
El Museo de Bellas Artes(Musée d’arts) es otro imprescindible: mezcla obras clásicas con arte contemporáneo en un edificio espectacular y salas luminosas.
Y si quieres algo diferente, el Lieu Unique combina exposiciones, cultura y diseño en la antigua fábrica de galletas LU, uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Sea cual sea tu estilo, en Nantes siempre hay un museo que merece la visita, especialmente en invierno, cuando apetece alternar callejeo con espacios inspiradores.
IMPRESCINDIBLE: LAS FUENTES DE «LA EVASIÓN»
La obra «L’Évasion», de Cyril Pedrosa, reinventa las famosas fuentes Wallace (las más conocidas están en París, pero en Nantes hay una original). Inspirado en las cariátides originales -cuatro figuras femeninas del siglo XIX-, Pedrosa imagina que se liberan de su papel tradicional: “escapan” de sus pedestales y de los roles que se les asignaron hace 150 años.
Para mí, una de las mejores esculturas de Le Voyage a Nantes de verano, que luego el Ayuntamiento de la ciudad decidió dejar permanente porque es increíble. Hay 4 fuentes, en el mapa te las dejo indicadas.

Gastronomía en Nantes: protagonista indiscutida
En invierno, Nantes invita a quedarse a la mesa. Es una ciudad que se toma el tiempo para comer bien: sin prisas, con producto local y esa mezcla de sencillez y creatividad que define su escena gastronómica.
Aunque el Loira trae ostras y marisco, Nantes también es un paraíso para quienes, como yo, comemos vegetariano. La mayoría de los bistrós y restaurantes trabajan con producto de temporada y ofrecen opciones sin carne ni pescado que no se sienten “alternativas”, sino parte natural de la carta.
Empieza por el Mercado de Talensac, abierto desde 1937. Es un clásico: puestos de pan artesano (prueba el pan de La Petite Boulangerie, su panadero ha sido galardonado como el mejor de Francia), quesos locales, frutas, verduras y chocolates que huelen a mantequilla y cacao de verdad. Perfecto para desayunar, picar algo o comprar provisiones antes de seguir caminando.

Y si buscas mesas con encanto, aquí van mis recomendados -todos probados durante mi última escapada a la ciudad-:
- SAIN (93 rue Maréchal Joffre): cocina de mercado, ambiente cálido y platos que cambian según la temporada. Las opciones vegetarianas son creativas y muy cuidadas; no son “sustitutos”, sino recetas con identidad propia.
- LE PETIT BOUCOT (cerca de la plaza Graslin): pequeño, luminoso y con una carta que combina lo vegetal con la tradición francesa sin caer en lo pesado. El menú del mediodía es excelente.
- PILGRIM (1 Place Graslin): un restaurante contemporáneo con enfoque vegetal y local, ideal para una cena más especial. Platos delicados, con sabor y presentación impecable.
- LA CIGALE (4 Place Graslin): un clásico de 1895, declarado monumento histórico. Ir solo por su decoración art nouveau ya merece la pena, pero también tiene varios platos riquísimos. Eso sí, no tiene muchas cosas vegetarianas y suele estar demasiado lleno para mi gusto.
- Le Coin des Crêpes (2 rue Armand Brossard): ambiente relajado y galettes bretonas que puedes personalizar. Las de queso o espinacas son una apuesta segura. De postre yo me comí un crepe de banana, dulce de leche y limón… ¡para chuparse los dedos!
En Nantes, comer vegetariano no es un desafío, es parte del viaje: una forma más de entender cómo esta ciudad transforma lo cotidiano en arte.
Una recomendación que te ahorrará dolores de cabeza y frustraciones: RESERVA con antelación tu mesa para comer/cenar porque muchos de los restaurantes que te recomiendo son pequeños y siempre están llenos o con cola para que les den una mesa.

Te dejo un papita para que ubiques a simple vista los sitios que te recomiendo visitar en Nantes.
En esta sección te ayudo a planificar tu escapada a Nantes para Navidad.
Cuántos días dedicar a Nantes
Lo ideal es pasar 2 o 3 días completos. Llegas el viernes -idealmente por la tarde-, sábado para descubrir la ciudad y domingo quédate lo máximo posible, coge el último vuelo de la tarde/noche.
Si solo tienes un par de días, céntrate en el festival Le Voyage en Hiver, la Línea Verde y Las Máquinas de la Isla.

Llegar y moverse por Nantes
Desde España: hay vuelos directos desde las principales ciudades:
- Madrid (1.5h) desde 72€
- Barcelona ( menos de 90 minutos) desde 53€
- Valencia (menos de 2 horas) desde 100€
Desde el aeropuerto es muy sencillo llegar al centro de la ciudad, tanto en transporte público como en taxi -ronda los 40€- o transfer privado. Tienes todos los detalles en la guía que escribí con los detalles sobre cómo ir del aeropuerto de Nantes al centro.
En la ciudad, el centro es muy caminable e incluso ideal para recorrer en bici eléctrica. Yo lo he recorrido de las dos formas y ambas tienen su encanto.
Las estaciones, los puntos de interés y los barrios navideños están a tiro de paseo. Para moverte más lejos o si llueve: tranvía -que los fines de semana es gratuito- o taxi.

Hotel en Nantes
Reserva con algo de antelación, sobre todo si quieres hotel con encanto céntrico y en esta época del año. En la web de BOOKING -que es la que uso yo siempre para comprar precios y reservar- encontrarás hoteles a partir de 39€ la noche.
Yo me hospedé, la primera vez que fui a la ciudad en el Hotel Voltaire Opera y me ha parecido sensacional. Esta última vez, escogí el Hôtel de France Océania -a 5 minutos a pie del anterior- que está excelente de precio y es comodísimo.
Presupuesto aproximado para visitar Nantes
- Vuelo: desde 80€ ida y vuelta
- Hotel 3 o 4 estrellas: unos 100 €/noche en temporada navideña
- Comidas: 30-40 €/por comida y persona
Añade un poco más de presupuesto si quieres asistir a espectáculos o experiencias del Voyage en Hiver o comprar algún detallito o souvenir.

Aquí te dejo un breve resumen de las preguntas que más me habéis hecho por instagram durante mi escapada a Nantes en Navidad.
La edición de Le Voyage en hiver para 2025-26 se celebra del 22 de noviembre de 2025 al 4 de enero de 2026.
El mercado de Navidad está previsto del 20 de noviembre al 28 de diciembre de 2025.
¿Se puede visitar Nantes en un fin de semana?
Sí. La ciudad es perfecta para una escapada de fin de semana. Tiene buena infraestructura turística, transporte público, alojamiento céntrico. En invierno la afluencia crece pero no al nivel de los grandes mercados navideños saturados.
Entre semana, los lunes a jueves, la afluencia es menor que en el fin de semana. Si puedes, evita el sábado tarde para disfrutar más tranquilo.
¿Dónde conviene alojarse en Nantes?
En mi opinión, lo mejor es la zona centro, cerca del castillo (Château des ducs de Bretagne), o cerca del mercado (Place Royale / Place du Commerce). Así tienes todo a mano.
Lo mínimo recomendable: 2 noches / 3 días. Si solo haces 1 noche, vas a ir muy apurada. Con 3 noches te da margen para descubrir, saborear, no correr.
“Ten en cuenta que al menos uno de los enlaces en este artículo es de afiliación. ¿Qué significa eso? Significa que si realizas la compra de un producto aquí listado siguiendo ese enlace yo recibiré una pequeña comisión. Pero tranqui, que el uso de ese enlace no significa que a ti te cobrarán más, sólo me estarás ayudando a seguir viaje y a cumplir mi sueño de vivir de lo que me apasiona”.