Si estás organizando una ruta por Extremadura y buscas qué ver en Trujillo, prepárate para cruzar un umbral temporal directo a la Edad Media y al Renacimiento más deslumbrante. Esta villa cacereña, encaramada sobre un berrocal de granito a medio camino entre las cuencas del Tajo y del Guadiana, es mucho más que un conjunto histórico monumental de primer orden: es un escenario vivo donde las piedras respiran epopeyas, ambiciones transatlánticas y batallas de leyenda.
Cuando recorras sus callejuelas empedradas te adentrarás en la cuna de personajes que cambiaron el mapa del mundo en el siglo XVI, como Francisco de Pizarro o Francisco de Orellana. Sin embargo, no hace falta ser una apasionada de la historia para quedar fascinada a los cinco minutos de caminata. Su silueta de torres, almenas y palacios de granito cautivó incluso a la industria de Hollywood, convirtiendo sus murallas en escenarios memorables de series como Juego de Tronos o La Casa del Dragón. Mi primera visita a Trujillo fue en primavera, el momento ideal en el que la dehesa extremeña estalla en verde y el granito dorado de la Plaza Mayor brilla con una luz mágica al atardecer. Luego he vuelto en verano, que aunque muchos la evitan por el calor, durante el día hay muchas zonas naturales de baño cercanas.
Aunque mucha gente comete el error de visitar esta ciudad con prisas en una excursión exprés de 2 horas antes de continuar viaje, te aseguro que Trujillo merece la pena. La verdadera magia de esta ciudad aparece cuando los grupos de excursiones del día se marchan, el silencio envuelve el recinto amurallado y las cigüeñas crotoran desde lo alto de los campanarios. Yo me alojé en el Hotel Izan Trujillo, ubicado en el edificio restaurado del antiguo convento de San Antonio de la Charca, del siglo XVI y te lo recomiendo totalmente, ¡es precioso!

¿Qué ver en la Plaza Mayor de Trujillo y por qué es una de las más bonitas de España?
La Plaza Mayor de Trujillo es un espacio monumental de trazado irregular y estructura asimétrica que sirve como punto de partida indispensable para cualquier itinerario por la villa.
A diferencia de las plazas castellanas porticadas de diseño geométrico cerrado, la de Trujillo se adaptó a la topografía del terreno en pendiente, articulando a su alrededor una importante colección de palacios renacentistas, soportales de arcos de medio punto y edificios nobiliarios construidos con el dinero que fluyó desde el Nuevo Mundo (América).
Pasear por la plaza es como hojear un libro de arquitectura del siglo XVI. En el centro neurálgico de la plaza se levanta la célebre estatua ecuestre de Francisco Pizarro, una imponente mole de bronce de más de sesenta toneladas esculpida por el estadounidense Charles Rumsey.
A su alrededor se disponen terrazas para sentarse a tomar algo y si tienes suerte mirar el vuelo de los cernícalos primilla que anidan en las cubiertas de los monumentos de la zona.

¿Cómo es el Palacio de la Conquista y qué significan sus relieves?
El Palacio de la Conquista (o “Palacio del Marqués de la Conquista”) es el edificio civil más fotografiado de la plaza, ubicado justo en una de sus esquinas principales.
Fue mandado construir en el siglo XVI por Hernando Pizarro y su esposa (y sobrina) Francisca Pizarro Yupanqui, hija del conquistador y de la princesa inca Quispe Sisa, para cumplir el mandato testamentario del propio Francisco Pizarro.
Lo que más impacta de este palacio es su balcón de esquina de estilo plateresco, rematado por un colosal escudo de armas concedido por el emperador Carlos V.
Si te fijas bien en los relieves labrados en la piedra de la fachada, podrás identificar los rostros del propio Francisco Pizarro, de su esposa la princesa inca, de Hernando Pizarro y de Francisca Pizarro.
También tiene alegorías del sometimiento del Imperio Inca, representadas por figuras con cadenas, escudos de armas y motivos florales transatlánticos. Es un testimonio en piedra único del mestizaje y del inmenso poder económico que concentró esta saga familiar.
¿Qué ver en el Palacio de los duques de San Carlos y cómo visitar su interior?
El palacio de los duques de San Carlos (también conocido como palacio de Carvajal Vargas) es un majestuoso edificio de estilo renacentista y barroco situado frente a la iglesia de San Martín. Destaca por su imponente fachada construida entre los siglos XVI y XVII, sus singulares y voluminosas chimeneas de ladrillo que coronan el tejado, y su bonito balcón esquinado.
Este balcón es uno de los elementos más fotografiados, ya que está enmarcado por dos águilas bicéfalas que sustentan las armas de la familia (y no el escudo de los Habsburgo, como a menudo se confunde), coronadas por figuras que simbolizan la abundancia.
El interior tiene un precioso patio plateresco y una espectacular escalera volada obra del arquitecto Antonio de Mera, que bien merecen una visita.
Actualmente, una parte del edificio está habitada por una comunidad de monjas jerónimas de clausura. Puedes acceder al patio central mediante visitas guiadas reducidas (la entrada cuesta 2€) e incluso adquirir los dulces artesanales que las propias religiosas elaboran de forma tradicional, como sus famosas perrunillas y mantecados de almendra.

Iglesia de San Martín de Tours en la Plaza Mayor de Trujillo
La iglesia de San Martín de Tours preside la parte baja de la Plaza Mayor y es un espectacular templo gótico-renacentista. Destaca por su imponente aspecto macizo de sillería, por su famosa puerta de las Limas y por ofrecer una de las mejores panorámicas de la ciudad desde su torre.
Construida entre los siglos XIV y XVI, el exterior da una tremenda sensación de solidez. De sus dos puertas de acceso, te aconsejo fijarte bien en la portada más antigua, la puerta de las Limas. Es una preciosa obra de tracería gótica de finales del siglo XV que debe su nombre a los frutos esculpidos en la piedra. Como anécdota curiosa, aunque la tradición popular la bautizó así, los frutos tallados no son limas, sino granadas.
Al cruzar el umbral, el espacio sobrecoge por la amplitud de su nave única cubierta con unas bóvedas de crucería impresionantes (de terceletes y combados). En su interior se custodian verdaderas joyas históricas: la imagen templaria de Nuestra Señora de la Coronada (del siglo XIII), un imponente órgano barroco fabricado en 1762 y el retablo de la iglesia de la Sangre de Cristo, además de los sepulcros de las principales familias nobles trujillanas.
Como remate, puedes subir a la torre o recorrer las balconadas interiores, lo que te ofrece una perspectiva cenital de la Plaza Mayor realmente increíble para sacar fotos. La entrada suele costar unos 3€ y el templo permanece abierto en horario turístico habitual de mañana y tarde.
¿Por qué el palacio de Chaves-Orellana es conocido como la Casa de la Cadena?
El palacio de Chaves-Orellana es un imponente edificio renacentista situado en plena Plaza Mayor que recibe el sobrenombre de “Casa de la Cadena” por el gran eslabón de hierro que cuelga sobre su puerta principal. Este detalle es el símbolo del privilegio de asilo que se le concedió al edificio tras hospedar al rey Felipe II.
El monarca se alojó en esta casona en marzo de 1583, durante su viaje hacia Portugal, y la cadena quedó como testigo de esa visita histórica. Aunque si vieras grabados antiguos notarías que la fachada ha cambiado (en los siglos XIX y XX perdió una galería porticada que se abría a la plaza en el último piso), sigue siendo una parada imprescindible.
Como curiosidad: a este mismo palacio pertenece la famosa torre del Alfiler, uno de los rincones más fotografiados del perfil trujillano.
Originalmente era una torre defensiva conectada a la muralla, pero Isabel la Católica ordenó desmochar sus almenas para aplacar la arrogancia de la nobleza local. Hoy llama la atención por su cúpula decorada con ricos azulejos talaveranos (donde lucen las armas de los Chaves-Orellana) y por esa curiosa varilla metálica en la cima que le da su nombre.
Además de admirar el exterior, merece la pena entrar (2€) para hacer un repaso muy visual por la historia de la villa.

¿Cómo ver el castillo de Trujillo y cuál es la historia de su alcazaba?
El castillo de Trujillo es una imponente fortaleza de origen árabe levantada a partir del siglo IX sobre el cerro de la Cabeza del Zorro. Al haber sido una construcción enfocada a la defensa militar, carece de torre del homenaje y de escudos nobiliarios.
El recinto se divide en dos áreas diferenciadas:
- El Patio de Armas: la zona islámica más antigua, de planta cuadrada, con arco de herradura en su acceso, 2 aljibes subterráneos y 20 torres prismáticas por cuyo adarve puedes pasear.
- El Albacar: una explanada poligonal posterior que guarda en su interior la ermita de San Pablo, construida en el siglo XVI.
Esta fortaleza destaca no solo por su arquitectura, sino por los episodios clave que acogió. En tiempos de Pedro I, el tesorero real Samuel Leví guardó aquí las riquezas de la Corona al considerarla una de las plazas más seguras del reino.
Más tarde, Juana la Beltraneja se refugió en sus dependencias durante la guerra por el trono contra Isabel la Católica. Tras su rendición, el castillo pasó a manos de los Reyes Católicos, y el propio Fernando el Católico visitó la fortaleza para supervisar sus reformas poco antes de morir en Madrigalejo en 1516.
¿Cómo recorrer la muralla de Trujillo y qué puertas se conservan?
El recinto amurallado de Trujillo conserva unos 900 metros de perímetro almenado y 5 de las 7 puertas de acceso originales.
Te recomiendo que recorras este trazado defensivo de origen musulmán (reconstruido en época cristiana) porque podrás entender cómo se organizaba la villa medieval.
Al cruzar intramuros, te adentras en la zona donde se establecieron los hidalgos y nobles. Es un entramado de calles bajomedievales donde se levantaron las primeras edificaciones de la ciudad: casas fuertes, conventos como La Coria y los templos más antiguos (como Santa María o la Vera Cruz).
Aunque puedes buscar los cinco accesos que siguen en pie, en tu paseo vas a cruzarte con tres puertas históricas que destacan sobre el resto:
- Puerta de San Andrés: es un arco apuntado de estilo gótico que estaba protegido por las casas fuertes de los Escobar, Chaves Mendoza y Altamirano. Si te fijas bajo sus almenas, verás una inscripción y el escudo de los Reyes Católicos decorado con una granada, lo que indica que esa parte de la obra es posterior a 1492.
- Puerta de Santiago (o del Sol): situada junto al palacio de Luis de Chaves y la iglesia de Santiago, tiene un fuerte carácter defensivo gracias a sus torres con aspilleras. Por aquí entraban los peregrinos que subían hacia Compostela desde el sur. Como curiosidad de la época, eran las campanas de esta iglesia las que marcaban el toque de queda cada amanecer y atardecer para abrir y cerrar las puertas de la ciudad.
- Puerta del Triunfo: su nombre lo dice todo: por aquí entraron las tropas cristianas para reconquistar definitivamente la villa el 25 de enero de 1233. Fíjate en los muros de este arco apuntado, porque vas a poder ver las piedras armeras de las familias que tomaron la ciudad y el escudo de los Reyes Católicos con el águila de San Juan.

¿Cómo son los aljibes árabes y la capilla de la Virgen de la Victoria?
En el patio de armas se conservan dos aljibes islámicos subterráneos que aseguraban el suministro de agua a la guarnición durante los asedios.
Además, en el recinto está la ermita donde se venera a la patrona de Trujillo, Nuestra Señora de la Victoria. En 1531, el concejo encargó al cantero Diego Durán la imagen para colocarla entre dos torres del castillo, respondiendo a la leyenda de la aparición mariana que ayudó a la reconquista (escena que figura en el propio escudo de la ciudad).
La escultura cuenta con un curioso mecanismo que permite girarla para orientarla hacia el templo o hacia el exterior bendiciendo a la villa.
¿En qué parte de Trujillo se rodó Juego de Tronos y La Casa del Dragón?
Las almenas y los muros del castillo sirvieron como escenario de rodaje para recrear las defensas de Altojardín y Casterly Rock en la séptima temporada de Juego de Tronos.
Tiempo después, las murallas volvieron a acoger al equipo de HBO para filmar escenas de La Casa del Dragón, lo que convierte la caminata por el adarve en un plan imprescindible si te gustan estas producciones.
¿Cuánto cuesta la entrada al castillo de Trujillo y cuáles son sus horarios?
La entrada general al castillo tiene un precio muy económico de 2€ por persona. El monumento abre de lunes a domingo en el horario turístico habitual es de 10h a 14h y de 16h a 19h (ampliando el cierre en época estival).

¿Qué ver en la iglesia de Santa María la Mayor y cuál es la historia de sus sepulcros y su torre?
La iglesia parroquial de Santa María la Mayor es el templo religioso más importante de Trujillo, comenzado tras la reconquista de 1233 y completado en el siglo XVIII. Situada en la plazuela de Santa María (justo frente al busto de bronce de Francisco de Orellana), destaca por su retablo mayor hispanoflamenco, las tumbas de hidalgos ilustres y la singular reconstrucción de la Torre Julia.
En su interior vas a encontrar un magnífico coro renacentista trazado por Sancho de Cabrera y el impresionante retablo mayor, considerado la mejor obra del pintor gótico salmantino Fernando Gallego.
El templo sirve además como lugar de entierro de las grandes familias nobles de la ciudad. Aquí reposan los restos de Diego García de Paredes, el famoso militar conocido como el «Sansón Extremeño» debido a su descomunal fuerza física, a quien el propio Miguel de Cervantes citó con admiración en El Quijote.
En el exterior destaca la “Torre Julia”, de origen románico, tuvo que ser reconstruida en los años setenta del siglo XX tras los daños acumulados por los terremotos de Lisboa de 1521 y 1755.
Durante esas obras de restauración tuvo lugar una de las anécdotas más virales de Trujillo: el cantero Antonio Serván, fiel seguidor del Athletic Club de Bilbao, labró a cincel el escudo de su equipo en uno de los capiteles superiores. Si miras con atención o utilizas un buen zoom, podrás localizar el escudo grabado en la piedra.
¿Cómo es la Casa-Museo de Pizarro y qué se expone en su interior?
La Casa-Museo de Pizarro, levantado sobre el solar de la casa de abolengo de la familia Pizarro, repasa la trayectoria del conquistador trujillano.
Ocupa un edificio de origen gótico (siglo XV) que fue rehabilitado en el siglo XX y el recorrido didáctico está repartido en dos plantas.
En la planta baja vas a ver la recreación de la vivienda de un hidalgo español del siglo XV, ideal para situarte en el contexto cotidiano de la época.
Por su parte, la planta alta se centra en la vida y obra del personaje. La exposición combina piezas originales con algunas reproducciones de gran calidad que ayudan a entender mejor su historia. La entrada cuesta 2€.

¿Qué es el aljibe de Altamirano y cómo visitarlo?
El aljibe de Altamirano es una gran obra de ingeniería hidráulica de época califal (siglo X) que podrás ver en la Casa-Fuerte de Altamirano, un enclave que probablemente funcionó como alcázar árabe antes de convertirse en el palacio señorial de Fernán Ruiz.
Construido en sillar de granito, mampostería y argamasa, impresiona por su gran espacio cuadrangular de 10 metros de profundidad, 13 de largo y 12 de ancho.
Además, guarda una fascinante historia: los acuerdos concejiles regulaban el extrado de agua y ordenaban cerrar y tapiar el aljibe en tiempos de guerra para evitar que las tropas enemigas envenenasen el suministro.
Palacio de Luis de Chaves «El Viejo»
Este imponente edificio gótico del siglo XV parece una auténtica fortaleza, y con razón: era la casa fuerte encargada de defender la entrada a la villa por la Puerta de Santiago.
Pero lo que me voló la cabeza de este lugar no es su arquitectura, sino lo que pasó entre sus muros: los Reyes Católicos se alojaron aquí en varias ocasiones, y fue justo en este palacio donde se reconoció a Fernando como rey de Aragón.
Es decir, aquí se acordó la unión de las coronas de Castilla y Aragón, y se firmó el famosísimo “Tanto monta, monta tanto”. Básicamente, en esta casa se sentaron las bases de la España moderna. Casi nada, ¿verdad?

¿Cómo es La Alberca y dónde se encuentra este curioso depósito?
Su nombre viene del árabe Al birka (que significa depósito de agua) y es un rincón del siglo XI que te pilla totalmente por sorpresa. Imagínate un foso excavado directamente en la roca viva, con unos 12 metros de profundidad.
Puedes asomarte y ver las escaleras de piedra por las que se bajaba hasta el fondo, donde dos manantiales siguen alimentando el agua. En su época fue una infraestructura vital para dar de beber a los animales y llevar agua subterránea a las huertas de la ciudad.
Como curiosidad extra: si te fijas, justo al otro lado verás los restos de un antiguo edificio fortificado de origen visigodo. Es un sitio súper curioso, fotogénico y con mucha historia subterránea.
¿Qué ver en el Monasterio de San Francisco el Real (La Coria)?
Todo el mundo en Trujillo lo conoce simplemente como «La Coria», y el misterio del nombre se resuelve fácil: está al ladito de la puerta medieval de la muralla que va en dirección a Coria.
Este convento gótico nació en el siglo XV por orden del rey Juan II para unas monjas franciscanas, pero hoy el ambiente es totalmente distinto. En la actualidad es la sede de la Fundación Xavier de Salas y funciona como un espacio cultural súper interesante.
Si entras, además de disfrutar de un rincón de lo más tranquilo, verás que están muy volcados en investigar y divulgar los lazos históricos entre Extremadura y América. Un sitio perfecto para bajar las pulsaciones de la ruta y curiosear un rato.

¿Dónde está el mirador de las Monjas, el mejor mirador de Trujillo?
El mirador de las Monjas se sitúa en la parte alta del casco histórico, muy cerca del convento de San Miguel, y ofrece una de las vistas más bonitas y completas del conjunto monumental.
Desde este balcón natural vas a tener una panorámica espectacular de los tejados rojizos de Trujillo, las torres de sus iglesias y la inmensidad de los llanos extendiéndose hasta el horizonte. Es el lugar perfecto para ver caer la tarde y fotografiar la iluminación dorada de las piedras medievales.
¿Qué iglesias, palacios y rincones secretos ver en la villa alta de Trujillo?
Más allá de la Plaza Mayor y del castillo, el casco antiguo de Trujillo (la villa intra-muros) es un entramado laberíntico de plazuelas empedradas, pasadizos, palacios solariegos y recónditos conventos protegidos por el antiguo trazado de las murallas.
Pasear sin rumbo fijo por calles como la de las Ballestas o la de la Paloma te permite descubrir un patrimonio menos masificado pero repleto de encanto. Si vas componiendo una ruta por la provincia de Cáceres, notarás que Trujillo conserva una densidad monumental comparable a la propia capital provincial, pero con un aire de hidalguía rural completamente único.

¿Cuáles son las mejores rutas e itinerarios por Trujillo según tu tiempo?
Para optimizar tu visita y no dejarte ningún monumento esencial en el tintero, te sugiero estructurar tus paseos según el tiempo disponible. Trujillo es una ciudad muy cómoda para recorrer a pie, aunque exige calzado con buena suela antideslizante debido al pavimento de empedrado tradicional de sus calles en cuesta.
Si estás planificando una escapada por los pueblos más bonitos de Extremadura, Trujillo debe figurar en el puesto de honor de tu lista junto a plazas como Guadalupe o Olivenza.
Itinerario de 1 día en Trujillo: los imprescindibles
Si solo tienes un día para visitar la ciudad, te sugiero concentrar la mañana en la zona alta y reservar la tarde para los palacios de la Plaza Mayor.
- Mañana (09:30h – 14h): comienza la ruta subiendo directamente hacia el Castillo de Trujillo. Explora el adarve de las murallas y los aljibes árabes. A continuación, baja paseando hacia la Iglesia de Santa María la Mayor (no olvides buscar el escudo del Athletic en la Torre Julia) y visita la Casa-Museo de Pizarro. Completa la mañana bajando hacia el Aljibe de Altamirano y cruzando la Puerta de San Andrés.
- Almuerzo (14h – 16h): siéntate a degustar la cocina local en una de las terrazas de la Plaza Mayor o en algún mesón tradicional de las inmediaciones.
- Tarde (16:30h – 20h): explora a fondo la Plaza Mayor. Visita la Iglesia de San Martín de Tours, admira los relieves del Palacio de la Conquista y accede al patio interior del Palacio de los Duques de San Carlos. Finaliza la tarde recorriendo las tiendas de productos artesanales de la plaza para comprar queso Ibores (o embutidos ibéricos).
Itinerario de 2 días en Trujillo: patrimonio oculto y atardeceres de leyenda
Si tienes 2 días completos tu experiencia será completamente diferente, porque te va a permitir bajar el ritmo y descubrir rincones que la inmensa mayoría de los visitantes de paso pasa por alto.
- Día 1: realiza el recorrido completo del itinerario de 1 día que te comenté antes, y reserva la noche para hacer un paseo nocturno guiado por las leyendas e historias de fantasmas del recinto amurallado. O puedes también hacer alguna actividad de “astroturismo”.
- Día 2: dedica la mañana a visitar el Convento de San Francisco el Real (La Coria), sede de la Fundación Xavier de Salas, que alberga un centro de interpretación sobre las relaciones entre Extremadura e Iberoamérica en un entorno arquitectónico restaurado con suma elegancia. Visita el Alcázar de los Bejarano y la Iglesia de Santiago. Por la tarde, realiza una pequeña ruta de senderismo bordeando el berrocal granítico exterior para fotografiar las murallas desde la perspectiva de los antiguos caminantes.

¿Dónde comer en Trujillo y qué platos típicos de la gastronomía extremeña probar?
La gastronomía en Trujillo es potente, abundante y de una calidad muy buena, que se basa en los deliciosos productos que ofrece la dehesa extremeña: el aceite de oliva virgen extra, los quesos artesanales de oveja y cabra así como el cerdo ibérico de bellota y el cordero de la tierra (estos últimos dos para los carnívoros).
Si te apasiona la buena mesa, Comer en Trujillo es una fiesta para los sentidos. El plato estrella por excelencia -si no eres vegetariana- son las migas extremeñas, elaboradas con pan de pueblo picado, ajos, pimentón de la Vera, panceta y chorizo, servidas habitualmente con un huevo frito encima o acompañadas de uvas frescas.
Tampoco puedes dejar de probar los repápalos, una receta de origen humilde a base de miga de pan, huevo, ajo y perejil moldeada en forma de quenelle que se guisa en una fina salsa de cebolla, vino blanco y azafrán.
En el apartado de carnes, la paletilla de cabrito lechal al horno, el frite de cordero y las plumas o secretosa la brasa de cerdo ibérico son verdaderas delicias. Para maridar semejante festín, pide un vino de la Denominación de Origen Protegida Ribera del Guadiana.
Algunos restaurantes que te recomiendo:
- El Rincón de la Reina, en plena Plaza Mayor. Buenos precios y atención de diez.
- El 7 de sillerías, céntrico, con un buen menú y productos de calidad. Tiene patio con terraza.
- Meseguera, es un poco más caro que los otros dos, pero la calidad del lugar, de los platos y la atención lo valen (45€/media por persona).

¿Cómo llegar a Trujillo y dónde aparcar sin complicaciones?
Trujillo está en el centro de la provincia de Cáceres, perfectamente conectada por autovía con Madrid, Mérida y la capital provincial.
Si viajas en tu propio vehículo desde Madrid, el trayecto lo puedes hacer casi íntegramente por la Autovía del Suroeste (A-5) en apenas dos horas y media (250km).
Si vienes desde Cáceres capital, la Autovía de la Trujillo-Cáceres (A-58) te sitúa en el centro de la villa en escasos 30 minutos (45km).
Si vas a usar el transporte público, la Estación de Autobuses de Trujillo cuenta con conexiones diarias directas mediante las líneas de la empresa Auto Res / Avanza desde Madrid (Estación del Sur de Méndez Álvaro) y servicios regionales frecuentes desde Cáceres, Mérida y Badajoz.
¿Tienes que aparcar el coche? Ten muy presente que el casco histórico intra-muros y la propia Plaza Mayor están cerrados al tráfico rodado de no residentes para preservar el pavimento y los monumentos. Intentar meterse por las callejuelas en cuesta de la villa alta con el coche es una receta garantizada para pasar un mal rato.
Te recomiendo usar los aparcamientos públicos gratuitos habilitados en las afueras inmediatas del casco histórico.
El Aparcamiento del Mercado de Abastos y las explanadas situadas junto a la Avenida de la Corona de España ofrecen plazas amplias a menos de cinco minutos a pie de la Plaza Mayor. También existe un aparcamiento subterráneo de pago situado bajo la Plaza del Campillo, perfecto si prefieres dejar el vehículo a cubierto y súper resguardado.

¿Dónde dormir en Trujillo para sentir la historia de cerca?
Quedarse a dormir en Trujillo es la diferencia entre hacer una excursión de paso o vivir una experiencia viajera memorable. La oferta de alojamientos de la villa es brutal, sobre todo porque han reconvertido varios antiguos palacios, monasterios y casonas señoriales en hoteles con encanto desbordante.
Durante mi estancia en la ciudad yo me hospedé en el Hotel Izan Trujillo, ubicado en el edificio maravillosamente restaurado del antiguo convento de San Antonio de la Charca, fundado en el siglo XVI.
Tiene habitaciones amplias, decoradas con un estilo rústico elegante que respeta la historia del edificio, y cuenta con una piscina exterior ideal para refrescarse tras un día entero pateando las cuestas de piedra.
Si buscas otras alternativas de alojamiento de alta categoría, el Parador de Trujillo, instalado en el antiguo Convento de Santa Clara del siglo XVI, es otra joya arquitectónica con dos claustros impresionantes y una piscina sensacional. Para presupuestos más moderados, existen numerosas casas rurales y hostales familiares impecables distribuidos por los alrededores del recinto amurallado.

¿Qué excursiones y pueblos ver cerca de Trujillo en la provincia de Cáceres?
Trujillo actúa como un campamento base excepcional para explorar la mitad sur y central de la provincia de Cáceres. Su excelente conexión por autovía te permite planificar escapadas de un día a varios de los destinos más espectaculares de Extremadura. Si quieres ampliar tus horizontes de viaje, te sugiero guardar esta completa guía sobre viajar por Extremadura.
- Cáceres capital (a 45km): la capital provincial ostenta uno de los conjuntos urbanos medievales y renacentistas mejor conservados del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- Guadalupe (a 78km): adentrándote en las villuercas podrás descubrir qué ver en Guadalupe, presidio por el impresionante Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, gótico-mudéjar.
- Parque Nacional de Monfragüe (a 50 km): meca absoluta del turismo ornitológico en Europa. Sus cantiles rocosos como el Salto del Gitano albergan la mayor colonia de buitre negro del continente.
- Hervás y el Valle del Ambroz (a 110 km): hacia el norte de la provincia te aguarda el célebre barrio judío de Hervás. Puedes consultar todas las pautas sobre qué ver en Hervás y el Valle del Ambroz.
- Sierra de Gata: si te atrae la arquitectura popular de entramado de madera y piedra, no te pierdas nuestra guía sobre qué ver en San Martín de Trevejo, donde además se habla A Fala.
- Zonas de baño en verano: si viajas durante los meses calurosos y necesitas un chapuzón en plena naturaleza, consulta nuestro recopilatorio sobre dónde bañarse en Extremadura con las mejores gargantas y piscinas naturales.
- Experiencias nocturnas: la provincia de Cáceres cuenta con cielos limpios de contaminación lumínica certificados mundialmente. Te recomiendo leer nuestro artículo sobre astroturismo en Cáceres como destino Starlight.
Si prefieres no preocuparte por organizar los desplazamientos ni las entradas monumentales, una alternativa comodísima es reservar visitas guiadas y excursiones temáticas. En Civitatis (tours y excursiones en español con cancelación gratuita) vas a encontrar desde paseos nocturnos de misterios y leyendas hasta visitas guiadas completas que incluyen las entradas a todos los palacios e iglesias de Trujillo.
Por otro lado, recuerda que tanto si realizas rutas en coche de varios días por carreteras secundarias como si haces tramos de senderismo por la dehesa o el Parque Nacional de Monfragüe, contratar una buena cobertura de viaje te evita imprevistos desagradables. Te dejo mi enlace para obtener un seguro IATI con un 5% de descuento directo para que viajes con absoluta tranquilidad.

Preguntas frecuentes sobre visitar Trujillo
A continuación te dejo las respuestas a las preguntas que más me habéis hecho durante mi viaje a Trujillo
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Trujillo?
Para ver los monumentos imprescindibles del casco histórico y el castillo se necesitan al menos unas 5horas. Lo ideal es dedicarle un día entero y hacer noche para disfrutar de la ciudad ilumina y sin multitudes.
¿Es difícil caminar por Trujillo con carrito de bebé o movilidad reducida?
El casco histórico intra-muros y el acceso al castillo presentan calles bastante empinadas con pavimento de empedrado tradicional que dificultan el tránsito con carritos de bebé o sillas de ruedas. Para la zona de la Plaza Mayor y calles bajas no hay inconveniente, pero para la villa alta se recomienda usar mochila porteadora.
¿Merece la pena pagar la entrada al Castillo de Trujillo?
Absolutamente sí. Por solo 2€ accedes al adarve completo de la muralla, a los aljibes islámicos subterráneos y a las mejores vistas panorámicas de toda la comarca.
¿Cuándo es la mejor época para viajar a Trujillo?
La primavera (marzo a mayo) y el otoño (septiembre a noviembre) ofrecen temperaturas suaves ideales para caminar. A principios de mayo se celebra la famosa Feria Nacional del Queso en la Plaza Mayor, un momento festivo fabuloso para visitar la ciudad.
Enlaces de interés para tu escapda a Trujillo:
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