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Aprendiendo a viajar: turismo responsable y turismo sostenible

La economía mundial estará en crisis, pero el turismo es una de las pocas industrias que sigue creciendo exponencialmente (según datos de la Organización Mundial del Turismo –OMT- el número de turistas internacionales ha subido de 25 millones en 1950 a casi 1.200 millones en 2014). No tendremos para pagar el alquiler, pero nadie renuncia a un viajecito –ya sean unas vacaciones, escapadas de fin de semana o largos viajes aventurándonos quizá en esto del nomadismo digital-. Sea como fuere lo único que está claro es que nuestro paso por los diferentes destinos no pasa desapercibido, ni para sus economías locales ni para el medioambiente.

Crédito: Shutterstock

Este auge del turismo conlleva consecuencias buenas y otras no tan buenas, de ahí que de un tiempo a esta parte se lleve hablando del “turismo responsable” y del “turismo sostenible”. Y nos preguntamos… ¿eso con qué se come?

“No existen malos viajeros, sino viajeros mal informados”

Esta frase del Centro Español del Turista Responsable (CETR)–y que mencionaron mis compañeros en el I Encuentro de Turismo Responsable que se llevó a cabo este año en León, España- me parece muy acertada. No creo que nadie quiera dañar adrede el medioambiente, la cultura o economía de una localidad. Pero a veces hacemos cosas que dañan el destino anfitrión y no nos damos cuenta. Por eso cuando ahora resuenan los conceptos de “Turismo responsable” y “Turismo sostenible” nos preguntamos qué son exactamente.

Quizá no estemos tan perdidas. Seguro que todas tenemos una vaga idea de a qué se refieren estos términos: no tirar basura al suelo, no montar en elefantes y apoyar dentro de lo posible la economía local. Pero… ¿es realmente esto el turismo responsable? ¿Qué podemos hacer, como turistas, para viajar de forma sostenible?

Crédito: Shutterstock

He estado leyendo bastante sobre el tema y quiero compartirlo con vosotras para arrojar un poco de luz sobre el asunto y espero que sirva de guía para que entre todas logremos que el impacto de nuestras actividades turísticas en el medio natural, económico y social de los destinos que visitemos sea lo más positivo posible.

¿Qué son el turismo sostenible y el turismo responsable?

Creo que es imprescindible empezar por comprender un poquito mejor la diferencia entre “turismo responsable” y “turismo sostenible” que, aunque similares, no son exactamente lo mismo.

Turismo responsable

Se podría decir que el turismo responsable es la “decisión individual” de viajar respetando el destino –tanto su aspecto social, cultural y económico como el natural- y asumiendo las responsabilidades de esos actos. Es decir, es tu actitud y tu compromiso para que el viaje que realices sea lo más sostenible posible.

Por ejemplo, algunas decisiones pequeñas pero que tienen un gran impacto: decir no a las pajitas de plástico en las bebidas, utilizar botellas de acero inoxidable o cristal y rellenarla para no comprar –ni tirar- las plásticas, comer en restaurantes locales, escoger hoteles con cero emisiones o que estén regentados por familias locales. Otras pequeñas decisiones pueden ser: elegir un guía local para las actividades en vez de contratar un tour con una gran agencia de renombre internacional, no dañar la flora del lugar, respetar el patrimonio, respetar la cultura en la que nos encontramos –y para ello debremos informarnos antes de sus costumbres y tradiciones-, y un largo etcétera de acciones cuyas repercusiones favorezcan la sostenibilidad.

Crédito editorial: Rudra Narayan Mitra / Shutterstock

Otro ejemplo de turismo responsable: cuando hice el Tour del Salar de Uyuni había un montón de empresas que ofrecían el servicio y la gran mayoría pertenecían a conglomerados internacionales por lo que las ganancias no iban a parar a la comunidad local. Solo algunas de las empresas eran gestionadas por pequeñas familias locales (donde el marido ejercía de chofer, la mujer  cocinaba, el hijo mayor era nuestro guía y el tour lo realizabas en un jeep que era de su propiedad). Aquí es donde entra nuestra actitud responsable y debemos intentar viajar de manera que se beneficie la gente local y los gobiernos deberían apoyar las iniciativas locales para que puedan desarrollar sus negocios y no permitir a las grandes marcas internacionales someter a los pequeños comerciantes.

En resumen

Ser una turista responsable implica que tus decisiones viajeras sean sostenibles.

Turismo Sostenible

En relación al turismo sostenible, hay varias definiciones aceptadas como podréis ver en este documento y según la OMT es “El turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.

Otra definición parecida la tiene J. Swarbrooke “El turismo sostenible es un turismo que es económicamente viable, pero que no destruye los recursos sobre los cuales el futuro del turismo dependerá, en particular el ambiente físico y el tejido social de la comunidad anfitriona”.

Crédito editorial: Valoga / Shutterstock

Pero para hablar en plata, el turismo sostenible es un concepto bastante amplio y que abarca tanto al turista y su actitud responsable (para viajar de forma sostenible) así como –y en especial- a las empresas, los organismos públicos y privados y básicamente a todos los involucrados de forma directa en a industria turística.

El turismo sostenible supone prácticas, políticas gubernamentales o privadas de gestión sostenible y un modelo que promueva y garantice –a corto, mediano y largo plazo- una forma de hacer turismo que sea respetuosa con el medioambiente, con las culturas y sus economías. Es decir, políticas que fomenten el empleo de calidad y que se recurra a proveedores de la misma localidad, que se haga buena gestión de los recursos naturales como el agua o la energía o incluso la gestión de los residuos.  Y por suerte, a día de hoy son muchas las empresas -como Wecoplan o Fundación Intermundial-, organismos -como el CETR– e instituciones -como Biosphere–  que llevan a cabo múltiples iniciativas con el objetivo de apoyar este tipo de turismo.

Este niño vende cocos junto a su padre en Ubud

Todo muy bonito pero ¿qué podemos hacer nosotras?

Para ayudar a que el turismo sea una industria sostenible, nosotras, desde nuestro rol de viajeras, debemos ser responsables. ¿Cómo? Aquí os dejo algunas pautas:

📍ANTES DEL VIAJE

👉 Infórmate sobre la cultura del destino que visitarás. Es importante que conozcas sus tradiciones y costumbres.

👉 A la hora de reservar alojamiento, decántante por aquellos que estén comprometidos con el turismo sostenible y hagan uso eficiente de los recursos.

👉 Escoge operadores turísticos locales.

👉 Si quieres hacer turismo relacionado a safaris o visitas de santuarios de animales, infórmate antes sobre su legalidad.

Ecuador Sudamérica Viajar Mochilera

Ruta de las Cascadas – Manto de la Novia

📍DURANTE EL VIAJE

👉 Adáptate a las costumbres de la cultura que visitas.

👉 Respeta a la gente local, así como sus costumbres y hábitos.

👉 No tomes fotografías a personas sin su previo consentimiento.

👉 Alójate en sitios locales y que sean comprometidos con el turismo sostenible (no solo que sean ecológicos, sino que además fomenten la economía local utilizando productos en su restaurante que sean locales, empleados de la zona, etc.)

👉 Los souvenirs, mejor comprarlos de artesanos locales y no en tiendas internacionales o de grandes compañías

👉 Las comidas mejor realizarlas en restaurantes locales

👉 Decantate por los transportes públios locales en vez de los privados y si tienes la opción, escoge la bicicleta sobre otros transportes que emitan humos.

👉 No gastes recursos a lo loco (duchas cortas, apaga las luces cuando no las utilices, etc.)

👉 Intenta realizar tours con operadores locales.

👉 No aceptes bolsas de plástico en los supermercados y tiendas. Mejor lleva la tuya o mete las cosas en la mochila o bolso.

👉 Utiliza botellas de acero inoxidable o cristal en vez de botellas plásticas.

👉 Arroja la basura solo en los contenedores.

👉 No arruines el patrimonio cultual con pintadas ni dejando grabado “Mimi estuvo aquí”.

Ecuador Sudamerica ruta del sol

Pescadores en la playa de Olon

Turismo responsable con los animales

Creo que este tema merece un apartado diferente, porque más allá de que el turismo sostenible se base en los pilares de la sostenibiliad del medioambiente, de la cultura y y la economía local, creo que es deber de todas y todos ser responsables –en especial- con los animales.

La web de la Asociación FAADA ofrece muchísima información sobre qué es ser un turista responsable con los animales, dan consejos y, lo mejor de todo, nos dan un listado de las empresas comprometidas con este fin.

Bolivia

Laguna Verde en la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa

En mi opinión creo que hay muchísima desinformación en relación al uso de animales para el entretenimiento humano y que muchas veces actuamos de buena fe sin saber lo que hay detrás de esa foto con el delfín en el delfinario o de la foto con la serpiente al cuello. Es más, quiero ser la primera aquí en hacer un “mea culpa” y confesar que hace 10 años atrás me monté en un elefante –lo pienso y lloro-. Durante ese viaje yo pensé que estaba visitando un santuario de animales y que los habían rescatado de las manos de “seres horribles” que los maltrataban y que allí los cuidaban, los alimentaban bien y “solo los hacían trabajar 6 horas al día”. Vuelvo a lo mismo, no soy mala… estaba mal informada.

Os voy a contar otra experiencia en relación a este tema: durante el Blogtrip a Kerala a se nos ofreció a los 30 bloggers la oportunidad de asistir a un festival tradicional de la zona en el que se utilizaban elefantes (se les obligaba a desfilar, todos pintados y cubiertos de adornos, con hasta tres personas encima de ellos). El guía nos comentó que la domesticación de elefantes era legal en India y que hasta había una ley en la que se obligaba a los dueños de los elefantes a tratarlos bien y cuidarlos, por lo que la mayoría de los bloggers –por no decir todos menos yo- decidieron acudir al festival. Lo que el guía no les contó es que para que el elefante –un animal salvaje- se “porte bien y obedezca a sus dueños”, tuvieron que torturarlo durante su infancia y destruirle por completo su espíritu (a base de golpes, asilamiento, torturas varias, privación de alimento y bebida y un etcétera doloroso). Eso es lo que los bloggers no vieron en el festival. Ellos solo observaron a esos elefantes bonitos y decorados ser llevados de una punta a la otra de la ciudad rodeados de gente, tambores y fuegos artificiales.

Peru

Lo que no ven los turistas en ese “elefante adornado que se porta bien”, en ese “tigre o león que se deja abrazar”, en ese “mono con tútu que te da un beso o baila si le das una moneda” o ese “oso que pinta y saluda” es el abuso y tortura que vivió antes para finalmente ser domesticado. Que no veas esa violencia no significa que no exista. Pagar para “ver, tocar, abrazar o tomarte una foto” con estos animales es perpetuar su maltrato.

Por otro lado están los animales que se utilizan en las ferias o como entretenimiento humano –burros, caballos para tirar de carruajes, etc.- en los que a los animales se los hace trabajar sin descanso durante largas jornadas, sin acceso a comida ni agua. ¿Cuántas veces hemos visto en las noticias a los animales sobreexplotados para divertimento nuestro morir de agotamiento? Decenas… ¡sino cientos!

Peru Sudamérica mochilera

Desde Taquile, una de las islas del Lago Titicaca

Como estas, hay cientos de otras actividades en las que los animales son dañados y quizá no lo sabemos, por lo que siempre es vital informarse antes (por ejemplo en el caso del Tiburón Ballena que menciona Rubén en su artículo del Huffington Post). Como os comenté unas líneas más arriba, en la web de FAADA hay muchísima información pero aquí recojo algunos puntos clave y consejos para ser un turista responsable con los animales:

👉 No pagues para dar de comer a los elefantes u otros animales a quienes sus propietarios exhiben o hacen actuar por las calles de algunas ciudades.

👉 No te apuntes a los paseos en elefante y no vayas a ver los elefantes que actúan.

👉 No participes de actividades que impliquen animales enjaulados, encadenados o en actuaciones (zoológicos, circos, etc.).

👉 No nades con delfines u otros animales salvajes.

👉 No toques, pises o cojas estrellas de mar. Mueren cuando las sacas del agua.

👉 Evita los paseos a caballo o burro o en carros tirados por ellos.

👉 No compres souvenirs hechos con partes de animales ni te lleves ningún animal vivo como recuerdo.

👉 No apoyes el uso de animales como objeto fotográfico y no te hagas fotografiar con animales que se utilizan para este propósito -como las llamas en Perú y Bolivia-.

👉 No te dejes engañar por centros que se hacen llamar santuarios, orfanatos o centros de conservación. Asegúrate primero de ir de que realmente lo sean.

Sudamérica Peru

Instantáneas de Cusco

Espero que todas sigamos aprendiendo juntas sobre el turismo responsable y el turismo sostenible y que lo llevemos a la práctica. Lo que más claro me ha quedado tras mi investigación es que lo importante es estar informadas, ser respetuosas y buscar activamente la sostenibilidad en todos nuestros actos, por más pequeños que parezcan.

Te dejo aquí el link para que te descargues el Manifesto del Viajero Responsable creado por Biosphere, RTI y la Fundación Intermundial…  ¿te sumas?

Imagen via Shutterstock

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5 pensamientos sobre “Aprendiendo a viajar: turismo responsable y turismo sostenible

  1. Jesus Ricardo Cortés E.

    Hola. Como siempre excelente artículo que nos guía como viajero y en la vida diaria. Su aplicación a los conceptos vertidos debe ser constante.
    Saludos.

  2. Ana Isabel Hidalgo Pérez

    Hola, muy interesante. El desarrollo del turismo sostenible (que al final es lo mismo que el responsable), siempre se relaciona al consumo del producto turístico en lugares exóticos, con elevada calidad ambiental, y donde los ecosistemas son de gran valor, pero es un modelo de desarrollo turístico que se está empezando a implantar en todos los territorios, o al menos, eso es hacia donde debemos tender. Un turismo en el que desde el momento en el que el turista contrate el producto (si es un paquete completo), sepa qué tipo impactos va a generar en el medio, en la sociedad, el territorio, su economía, cultura y tradición, y por qué. Un turismo en el que esta información sea utilizada como criterio de compra a la hora de elegir un producto u otro. Porque no es lo mismo tener un impacto positivo que uno negativo, y si no lo sabemos, no podemos elegir. En Greenlab idea, hemos puesto en marcha proyectos de este tipo en el territorio y los resultados han sido muy interesantes. Uno de nuestros proyectos fue publicado en la web del Año Internacional del Turismo Sostenible de la Organización Mundial del Turismo, como experiencia innovadora de turismo sostenible. Por si quieres acceder a información del resultado del proyecto.

    1. Sinmapa Autor

      Muchas gracias, Ana, por pasarte por aquí y dejar tu opinión y compartir tus conocimientos. Muy interesante vuestra propuesta! Un abrazo y sigamos trabajando por un turismo sostenible!

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